Desmantela Ejército 6 narcolaboratorios en Guerrero

En lo que va del año se han destruido cinco de ellos en el camino que lleva al municipio de Tlacotepec, informó el comandante de la 35 Zona Militar, Juan Manuel Rico
El comandante de la 35 Zona Militar, Juan Manuel Rico Gámez
El comandante de la 35 Zona Militar, Juan Manuel Rico Gámez (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo, Guerrero

El comandante de la 35 Zona Militar, Juan Manuel Rico Gámez dio a conocer que en lo que va de 2014, la fuerza castrense ha desmantelado seis laboratorios clandestinos para procesar diferentes tipos de droga en Guerrero.

El general de brigada confirmó que en el laboratorio ubicado en Tlanicuilulco, municipio de Quechultenango no se registró la detención de ninguna persona, aunque la droga y los precursores asegurados representan un golpe importante para la delincuencia organizada.

Al margen de ese caso, indicó que en la ruta que va hacia el municipio de Tlacotepec, considerado el centro económico de la sierra se ubicaron del inicio de año a la fecha cinco laboratorios más.

En total hay seis instalaciones clandestinas destruidas en lo que va de 2014, lo que forma parte de una estadística acumulada en sólo tres meses.

La detección, aseguramiento de materiales para el procesamiento y la droga, de acuerdo al jefe militar mina la actividad de la delincuencia, de tal manera que los resultados son positivos.

Indicó que en la zona de Quechultenango, el de Tlanicuilulco es el primer laboratorio que se detecta y destruye, sin embargo los trabajos de investigación continúan.

A pregunta expresa, el mando castrense estableció que la localización y destrucción de plantíos de marihuana y amapola se han registrado en las siete regiones de la entidad.

Rico Gámez invitó a la Policía Ciudadana (PC) de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) a dar parte sobre los plantíos y laboratorios que detecten en sus zonas de influencia, pues de acuerdo a la Constitución General de la República, es obligación de todos los civiles dar parte a las autoridades correspondientes cuando se percaten de un acto fuera del marco legal.

Lo anterior, porque durante la entrada en la zona del Valle del Ocotito, la PC de UPOEG ubicó al menos tres hectáreas de tierra sembrada de amapola en los cerros que rodean a la comunidad de Cajeles, en el municipio de Chilpancingo.

No acusó a la UPOEG de incurrir en ilegalidad al momento de destruir los plantíos de enervantes, sin embargo les sugirió que en acato al artículo 16 de la Constitución General de la República, cuando detecten ese tipo de siembras los reporten al Ejército, que es el encargado de destruirlos.