Desconocía Aguirre asesinato de familia en Teloloapan

El gobernador de Guerrero anunció que se investigará a fondo respecto a la muerte de cuatro funcionarios de Arcelia, en un enfrentamiento con militares
El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre.
El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre. (Milenio/Archivo)

Guerrero

A tres días de los hechos, el gobernador Ángel Aguirre Rivero desconocía el asesinato de ocho integrantes de una familia en el municipio de Teloloapan, pero anunció el refuerzo de las medidas de seguridad y anticipó una investigación a fondo respecto a la muerte de cuatro funcionarios de Arcelia, en un enfrentamiento con elementos del Ejército.

En Chilpancingo, el jefe del Poder Ejecutivo local fue cuestionado en torno al hallazgo de ocho cuerpos desmembrados en la carretera que va de Pachivia hacia Ixcateopan de Cuauhtémoc, en la región Norte de Guerrero.

"Todavía no recibo ningún reporte sobre ese tema", dijo el mandatario estatal a las 12:20 horas del lunes, cuando se le cuestionó sobre los hechos de violencia registrados la tarde del viernes 6 de diciembre en el municipio de Teloloapan, mismo que derivó en el hallazgo de ocho cuerpos desmembrados la jornada del sábado 7, aunque los hechos se confirmaron hasta la noche del domingo 8.

Sin embargo, dijo que se están adoptando todas las acciones encaminadas a reforzar la seguridad, en un esfuerzo compartido entre los tres niveles de gobierno.

Respecto a la muerte en un enfrentamiento con elementos del Ejército, en el que murieron cuatro funcionarios del ayuntamiento de Arcelia, entre ellos el director de Tránsito, Mario Uriostegui Pérez y Josué Vabines Ramírez, quien se desempeñaba como subdirector.

"Se va a llevar a cabo una investigación para deslindar responsables y conocer más de cerca los hechos", anotó.

Dijo que el presidente municipal de Arcelia, Taurino Vázquez, le solicitó una audiencia y que era muy posible que se la otorgara en el transcurso del día, al término de una gira de trabajo programada en la capital de Guerrero.

La muerte a balazos del director de Tránsito, su subalterno y dos funcionarios más derivó en el cierre de la carretera federal Iguala-Pungarabato durante casi 24 horas, ya que decenas de pobladores, sobre todo transportistas responsabilizaron al ejército de cometer un abuso en contra de civiles que portaban armas de cacería, mismas que tenían vigente su registro ante la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

El bloqueo a la carretera culminó la tarde-noche del sábado, luego de que un grupo de militares fuera trasladado en calidad de detenidos hacia Chilpancingo, a partir del señalamiento que les dirigieron los manifestantes.