Desarman a grupo de Hipólito Mora

La intención es verificar si alguna de sus pistolas o rifles fue con los que se cometió el asesinato de Rafael Sánchez y José Torres, explican autoridades.
Un soldado revisa el fusil de un simpatizante del líder de las autodefensas detenido.
Un soldado revisa el fusil de un simpatizante del líder de las autodefensas detenido. (Jorge Carballo)

Michoacán

Después de más de 60 horas de estar atrincherados, los autodefensas de Hipólito Mora entregaron sus armas al Ejército para que la Procuraduría de Michoacán investigue si son las pistolas, rifles o los AK-47 con las que fueron asesinados Rafael Sánchez Moreno, El Pollo, y José Luis Torres Castañeda, El Niño, el viernes pasado.

"Decidimos entregarlas porque nos lo pidió nuestro comandante Hipólito Mora. Se las damos al gobierno para que compruebe que nosotros no matamos a El Pollo", declaró Samuel Gómez, integrante de los autodefensas en La Ruana.

Los hombres de Mora entregaron sus armas, pero sacaron un plumón y cartulinas en las que escribieron "estamos listos para morir".

"Nuestra vida corre mucho peligro; el gobierno sabe que el grupo de sicarios de El Americano nos va a matar en cuanto se vayan los soldados y los policías federales", aseguró el subcomandante Samuel.

"Estamos listos para morir; la estrategia de las autoridades fallará, porque están desarmando a los hombres honrados y protegiendo a los integrantes del crimen organizado que se infiltraron en los grupos de autodefensa", gritaron varios comunitarios.

La entrega de armas estuvo custodiada por más de 100 soldados y policías federales, pero también por un grupo de hombres armados de Luis Antonio Torres, Simón El Americano, quienes se situaron en una casa aledaña al rancho donde se atrincheraron los hombres de Hipólito.

Los integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional ingresaron alrededor de las 4:30 de la tarde al rancho Los Palmares. Los comunitarios no se resistieron y minutos después entraron los policías ministeriales de la PGR y la fiscalía de Michoacán.

Mientras los soldados y policías ministeriales registraban los rifles y pistolas, un grupo de mujeres, familiares de los comunitarios, comenzaron a gritar y llorar.

"Ayúdenos, nos van a matar los sicarios y vamos a morir como animales. Todos estamos sufriendo, mujeres, niños y los hombres que hace un año libraron a La Ruana, los cuales hoy están siendo pisoteados", dijo una mujer.

El Ejército desarmó a los 30 civiles que permanecían resguardados en el rancho, quienes también son investigados por la Procuraduría de Michoacán por los delitos de homicidio y despojo de propiedades.

"Una vez que el ministerio público determine que no tiene ningún ilícito, las van a entregar al Ejército para que verifique si están registradas en la Secretaría de la Defensa Nacional, y las armas que cumplan con todas las normas serán devueltas a sus dueños", explicó uno de los soldados.

La entrega terminó por la noche, cuando los simpatizantes de Mora permanecían resguardados en el rancho Los Palmares. Sin embargo, alrededor de las 9 de la noche salieron custodiados por fuerzas federales, ante el acoso del grupo simpatizante de El Americano.

Hasta el cierre de esta edición, se notificó que la gente de Hipólito Mora tuvo que ser resguardada en el penal de La Ruana, el cual sigue sin concluir debido a las presiones que sufrió la empresa constructora por el crimen organizado.

El grupo de El Americano bloqueó algunas carreteras aledañas.

Reunión centro

El Gabinete de Seguridad del gobierno de la República se reunió con gobernadores de siete estados de la zona centro, para coordinar y hacer más efectiva la estrategia.

La Procuraduría General de la República informó que previamente los fiscales de cada entidad tuvieron una sesión de trabajo en la que se plantearon mecanismos de coordinación.

Se trata, precisó, de establecer protocolos unificados e integrar las tareas que realizan. Jesús Murillo, titular de la PGR, resaltó la importancia de la reunión como parte del esfuerzo conjunto que realizan los tres niveles de gobierno.