“Si falta uno faltan todos”, la historia de José Antonio…

Organizaciones mexicanas e italianas se coordinan para evidenciar los casos de víctimas afectadas por la guerra contra el narcotráfico y las mafias; una madre denuncia la desaparición de su hijo.
Desde casi siete años busca a su hijo José Antonio Robledo Fernández, quien desapareció en Monclova, Coahuila
Desde casi siete años busca a su hijo José Antonio Robledo Fernández, quien desapareció en Monclova, Coahuila (Jesús Badillo)

Ciudad de México

Nancy (como será identificada para guardar su anonimato), hablaba con su novio José Antonio Robledo Fernández por teléfono. Él había salido de la Ciudad de México para trabajar en Monclova, Coahuila, en la empresa Ica Fluor Daniel.

Mientras intentaba estacionar su camioneta Xtrail 2004, cerca de un negocio de autopartes, José platicaba con su novia. En ese momento recién había llegado de un viaje desde Monterrey. Había hablado una hora antes por teléfono con su mamá.

Durante la llamada vía telefónica, Nancy escuchó que una voz le preguntaba a su novio:

-¿De dónde eres?

- Trabajo en Ica, contestó José.

El celular por el que hablaba con su novia cayó al suelo. Los sonidos eran de gritos, discusiones y golpes. Tres o cuatro personas golpeaban a José, mientras su novia escuchaba todo por el teléfono, incluso las imploraciones que hacía: por qué me hacen esto.

La única respuesta que tuvo fue danos las llaves de tu camioneta y súbete ya. Los sonidos dejaron de escucharse y el celular seguía en la llamada.

Nancy me comunicó que se habían llevado a mi hijo, dijo la mamá de José, la señora María Guadalupe Fernández Martínez, quien desde el 25 de enero de 2009, no encuentra a su familiar.

La mamá de José participó en el primer encuentro víctimas de delincuencia organizada en México y de mafias italianas, que se llevó a cabo en el Sala Digna Ochoa de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, y en el que participan las organizaciones italianas como Red Libera y Red Retoño.

Además de organizaciones mexicanas como Instituto de Acción Ciudadana para la Justicia y la Democracia A.C; Cauce Ciudadano; entre otras, las cuales mantienen una coordinación desde 2009, para llevar acciones en el acompañamiento de las víctimas del crimen organizado en México e Italia.

Como parte de la campaña "Si falta uno faltan todos", los familiares realizaron un video donde relatan, como si fueran las víctimas, qué historias tenían, cómo era su familia, qué sueños tenían y luego cuentan los hechos y cómo su mamá, su papá, sus hijos, han estado luchando para que se les haga justicia, explicó la directora de acción ciudadana.

Este proyecto es para que la gente se entere de lo que está sucediendo en México y en Italia; se enteren del caso y que la gente le dé seguimiento a sus casos y que las víctimas no estén aisladas.

Claudia Cruz, directora ejecutiva del Instituto de acciones ciudadanas Referente de libera en México, comenta que este proyecto es un esfuerzo de organizaciones México-Italianas a fin de acompañar a las víctimas para balconear a los gobiernos y decir qué Ministerio Público no hace su trabajo, qué gobernador o juez no hace su tarea o son subordinados por el crimen organizado.

La Red Retoño para la Prevención Social de la Delincuencia Organizada y la Red Libera Asociación números, nombres y rostros contra la mafia, de Italia, asesoran a otras organizaciones mexicanas para saber cómo acompañar a los familiares de las víctimas, qué tendrían que hacer las autoridades y qué hacer con los bienes confiscados al crimen.

Una de las tareas que explica Cruz, es que los bienes confiscados se pueden reutilizar como forma de reparación de daño social, no para la víctima, aclara. Pone como ejemplo que una casa asegurada puede ser utilizada por la comunidad como guardería, centros de atención para la mujer, centros de capacitación, entre otros.

María Guadalupe Fernández Martínez, quien expone el caso de su hijo en el video que será difundido también en Italia, explica que levantó una averiguación previa el 28 de enero del 2009 para que las autoridades investigaran la desaparición de su familiar.

Explicó que ella y su esposo viajaron a Coahuila para investigar por su propia cuenta y hallar a su hijo. "Estuvimos alrededor de 15 días. Buscamos en Semefos, hospitales, corralones, en la ciudad, buscamos la camioneta, y no encontramos nada", narra la María quien sostiene una imagen con la imagen de su familiar desaparecido ¿Dónde está mi hijo?, resalta en la parte de arriba de su fotografía, además de un botón con la imagen impresa de José.

"La madrugada del 6 de febrero de 2009 estábamos en el hotel donde nos hospedamos en Coahuila. Llegaron unos hombres que se identificaron como Zetas. Entraron al lugar. Nos dijeron que ellos controlaban a la policía de Monclova, Saltillo y Monterrey. Y que no acudiéramos con las autoridades", explicó.

"A las 9 de la mañana teníamos cita con el entonces procurador de Coahuila, y expusimos lo ocurrido con los zetas; lo único que nos dijo fue váyanse, cuídense, porque no sabemos que pueda pasar. Insistimos que queríamos una ampliación de averiguación previa y nos dijo que no porque corría peligro la vida de mi hijo", lamentó la mamá de José.

A casi cinco años desde la desaparición de José, hay cuatro presuntos responsables que se encuentran presos, según afirma María. Entre ellos está el jefe de seguridad de la empresa donde laboraba su hijo, Joaquín Benito del Ángel Martínez, el chofer que transportaba a los trabajadores de esa empresa, un tratante de blancas y una sexoservidora.

Según relata María, el jefe de seguridad, que fue detenido, recibió llamadas de los secuestradores. "Negoció la desaparición; mientras que el tratante de blancas supuestamente les llevaba mujeres a los zetas, al mismo tiempo que éstas eran contratadas por los criminales para vigilar las casas de seguridad donde mantenían a las víctimas", dijo María.

La mamá de José comenta que el caso de su hijo se expone en la campaña "Si falta uno faltan todos", en el cual se reúnen familiares de víctimas para hermanarse con los parientes que también sufrieron algún daño por las mafias italianas.

"Yo veo que es una situación similar: ellos representan a las víctimas inocentes que fueron ultimadas por las mafias italianas; nosotros por los desaparecidos por la guerra contra el narco", reflexiona la mamá de José, quien desde hace casi siete años no sabe dónde está su hijo.