Denuncian incremento de asaltos en transporte público

Usuarios de la línea que cruza desde San Mateo Atenco hasta Almoloya de Juárez, en la empresa Inter manifestaron su malestar por estas situaciones.

Toluca

Usuarios de la línea que cruza desde San Mateo Atenco hasta Almoloya de Juárez, en la empresa Inter denunciaron que por las noches incrementan los asaltos, especialmente cuando suben payasos y vendedores de discos piratas, quienes al parecer están coludidos con bandas de delincuentes que abordan las unidades en Pilares.

“Me arrebató el monedero de la mano un señor que estaba vendiendo paletas de tres tipos de sabores, que las deja sobre las manos de los usuarios del transporte público, casi siempre se suben desde el puente entre Lerma y San Mateo, para después bajar corriendo en Pilares o sobre Tollocan en la zona donde los puentes no tienen vigilancia”, dijo Fernanda Ríos, obrera de la zona industrial.

Explicó que por las tardes su hija debe tomar el camión y ahora hay cobradores que son acompañantes de los choferes del servicio público, quienes también son acosadores, pues con el afán de que se recorran sobre el pasillo las personas, comienzan a decirles cosas a las niñas que las asustan o intimidan.

“Yo le he dicho que se suba y de inmediato se vaya hacia el fondo del camión pero es imposible porque siempre tiene mucha gente el autobús y no pueden alejarse de los dos o tres hombres que vienen dirigiendo el camión”.

Relató que en la ocasión que le arrebataron el monedero los vendedores, se subieron uno por delante y otro por la parte trasera, quienes en medio del pasillo se encontraron con una vendedora de discos, que portaba una bocina en la mochila.

“Entonces siempre amenazan con que ellos salieron de la cárcel, y cuando me distraje me arrebató el monedero, se bajó corriendo y no pude más que gritar”.

Alegó que no hubo quién la apoyara y menos quiso bajarse para pedir auxilio a las autoridades, pues temió que la siguieran o le hicieran daño.

El mismo caso, pero con un vendedor de gotas, le pasó a Georgina Ramírez, quien iba acompañada por su hijo, a quien dejaría en el kinder cerca de las ocho de la mañana, cuando el camión iba casi vacío.