DF: liberan a 14 mujeres en operativo antitrata

El negocio, ubicado en la colonia Insurgentes Mixcoac, se hacía pasar como un spa ejecutivo, en el que se cobraba una cuota de 600 pesos
Sexoservidores en un acto apoyado por la Universidad de la Ciudad de México.
Sexoservidores en un acto apoyado por la Universidad de la Ciudad de México. (Cuartoscuro)

México

Después de tres años de operar como spa para hombres ejecutivos, la Procuraduría capitalina fue alertada de que en ese sitio, ubicado en la calle de Extremadura, de la colonia Insurgentes Mixcoac, en la delegación Benito Juárez, se ejercía la prostitución.

Así, la noche del miércoles, elementos de la Policía de Investigación asignados a la Fiscalía de Trata de Personas rescataron a 14 mujeres que ofrecían servicios sexuales, además de la detención de cinco empleados, tres de ellos, de origen venezolano.

La fiscal Juana Camila Bautista explicó que las víctimas, algunas de ellas extranjeras, refirieron que para entrar al centro de masajes tenían que pagar una cuota de 600 pesos, aunado al cover que los clientes estaban obligados a entregar.

Los servicios eran diversos y estaban coordinados por la dueña, identificada como Yajaira Coromoto Fuenmayor Flores, mientras que su sobrina, Maricarmen Jaume Fuenmayor, hacía el papel de recepcionista.

Ambas eran apoyadas por Carlos Fuenmayor Villarreal, Alejandro Quiroz Hernández y Ricardo Reyes Morales, quienes también fueron detenidos y presentados ante el Ministerio Público, acusados del delito de trata de personas.

“Las víctimas son 14, tres de ellas son venezolanas, de entre 22 y 31 años. Ellas dicen que para entrar al spa se tiene que pagar una cuota de 600 pesos, aunado a que el cliente paga cover. Todo esto es para la casa y el monto variaba según el tipo de servicio que pedía el cliente”, dijo Bautista.

Indicó que las mujeres llegaban a ese lugar por recomendación de otras, quienes les hablaban del tipo de hombres que iban al spa.

“Estaban en la ciudad en calidad de turistas y eran recomendadas por otras amigas. Es común que se comuniquen para trabajar de esta forma. Casi todos los clientes tenían estudios de preparatoria y profesional”, abundó la fiscal.

El negocio se anunciaba en internet como un “spa de masajes ejecutivos”, que operaba desde hace tres años; no obstante, las mujeres que ahí laboraban eran explotadas sexualmente.

Las víctimas rescatadas declaraban en el Ministerio Público lo que ocurría en el establecimiento.

Por otra parte, con apoyo de la Universidad de la Ciudad de México, un grupo de sexoservidor as de La Merced realizaron un ciclo de pláticas sobre prostitución y recibieron certificado de secundaria.