Crimen 'se apodera' de las instituciones: Calderón

"Mi lucha no fue contra al 'narco', sino por la seguridad pública", señala a un diario paraguayo; asegura que no se opone a la legalización de la mariguana, pero pide debatir las alternativas.

México

Las organizaciones criminales "han adquirido tal grado de sofisticación que se están apoderando de las instituciones" en México, advirtió el ex presidente Felipe Calderón en Paraguay.

"Es una desgracia, pero la corrupción es un mal endémico de México. Acabaron (los grupos criminales) con la seguridad. Con su poder sobre la policía, extorsionan, secuestran empresarios, exigen cuotas a las tiendas de la esquina, cobran protección a los comerciantes, a los ganaderos y matan periodistas", apuntó.

En entrevista para el diario Color ABC de Asunción, Calderón cuestionó la legalización de las drogas, la corrupción policiaca y el papel de las instituciones en la lucha contra los grupos del crimen organizado.

"Mi objetivo primordial no fue perseguir al narcotráfico. Más que una lucha al narcotráfico en sí mismo, fue una batalla por la seguridad pública que estaba comprometida y amenazada por actividades de diverso tipo, entre ellas las de criminales organizados, que en su origen solo se dedicaron al tráfico de drogas", señaló.

El ex mandatario recordó que decidió combatir a los grupos de la delincuencia organizada, ya que "tenía que poner un alto a la criminalidad, porque (sus integrantes) se estaban convirtiendo en los mandamases de México".

"Con el tiempo los traficantes de drogas se pasaron a otras actividades ilícitas: secuestrar, extorsionar, establecer focos de corrupción, a tal punto de extraer toda la renta. Estaban prácticamente secando a la sociedad", dijo.

El ex presidente fue cuestionado por las 80 mil personas que murieron durante su gobierno. Respondió que la violencia no fue producto de la acción del gobierno, sino de las pugnas entre los grupos criminales por su expansión territorial.

"A la hora de disputarse un mismo territorio se enfrentaron de forma terrible entre ellos. Los enfrentamientos entre cárteles provocaron una ola de violencia enorme", señaló.

Calderón admitió que había pueblos y ciudades donde la policía estaba totalmente carcomida por la corrupción y que debió reconstruir la fuerza sometiendo a todos los uniformados y mandos a la prueba del polígrafo y exámenes toxicológicos.

"Hicimos una estrategia de tres ejes. Se combatió a los criminales, pero si la policía de un estado o de una ciudad estaba en manos de ellos, se usó la fuerza federal. Tuvimos que reconstruir las instituciones policiales", comentó.

Ahora profesor de Harvard, Calderón recalcó que la tasa de homicidios alcanzó su punto más alto en abril de 2011 y desde entonces disminuyó considerablemente gracias a su estrategia de seguridad.

"Creamos procesos de confianza que no existían. Por ejemplo, empezamos con los comandantes de los cuerpos policiacos. El comandante tenía que pasar por un examen toxicológico. Teníamos que comprobar si un comandante no era adicto. Teníamos que comprobar su situación socioeconómica para probar que sus ingresos correspondían a su patrimonio", recordó.

Debate sobre droga

Calderón afirmó que no se opone a la legalización de la mariguana, como algunos le atribuyen, y dijo que incluso hizo una propuesta en la Organización de las Naciones Unidas, junto con los presidentes de Guatemala, Otto Pérez, y de Colombia, Juan Manuel Santos, para que se estudien todas las alternativas de mercado.

"Propusimos que las Naciones Unidas revisara la política de drogas y que estudiara todas las alternativas de mercado. Para mí la polémica no es si se legaliza o no. Tiene que revisarse, tarde o temprano, pero el problema de México no es un asunto de drogas nada más", opinó.

"La droga puede ser legal o ilegal, pero si la policía está asociada con los criminales, usted va a seguir teniendo problemas", enfatizó Calderón.

Durante la entrevista, Calderón analizó el nivel de violencia con la que operan los grupos delictivos.

"Cuando una organización quiere apoderarse de un territorio, lo quiere hacer monopólicamente. Para intimidar a una organización rival no basta asesinar a un operador, a un vendedor de droga o a un sicario. Hay que hacerlo de manera cruel y sanguinaria para intimidar."

El ex mandatario viajó al país sudamericano para reunirse con el presidente Horacio Cartes y autoridades políticas y empresariales de Paraguay.

—Fue una visita sorpresiva la suya, no anunciada. ¿Vino a asesorar a Cartes?

—No se trata de asesorar. El presidente me comentó que me escuchó en algunas conferencias que en la Cumbre de las Américas en Cartagena. Conversamos sobre las experiencias que tuve en diversas áreas que seguramente constituyen de interés.