Corte: Adidas usó publicidad engañosa para tenis EasyTone

La Profeco denunció a la empresa de artículos deportivos por difundir que el uso de ese calzado causa más firmeza y tonicidad en los músculos de los glúteos.
Sesión en el pleno de la Suprema Corte.
El asunto fue enviado a un tribunal colegiado para que, partiendo de la resolución de la Corte, se avoque de nueva cuenta al estudio de la legalidad de la resolución. (Javier García)

Ciudad de México

La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) asestó un revés a la empresa de artículos deportivos Adidas de México, quien fue denunciada por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) por la publicidad engañosa que utiliza para vender los tenis EasyTone.

La Profeco promovió una acción colectiva (derivada de denuncias) contra Adidas por la publicidad en medios públicos televisivos y electrónicos, al realizar "declaraciones infundadas y sin sustento científico", pues afirmó que el uso de los zapatos deportivos causa más firmeza y tonicidad en los músculos de los glúteos en 28 por ciento.

Asimismo, la compañía aseguró que los tenis dan más fortaleza en los músculos de la pantorrilla y en los tendones en 11 por ciento, comparado con un zapato común para caminar.

El juicio no arrojó buenos resultados para la Profeco en primera y segunda instancia, pues se absolvió a Adidas por estimar que la procuraduría no aportó las pruebas que demostraran que la publicidad difundida por el proveedor era engañosa.

A propuesta del ministro José Ramón Cossío Díaz, la Sala revocó la sentencia al considerar que cuando se trata de la afectación de derechos de los consumidores al aducir que la publicidad o información difundida por el proveedor es engañosa, es el proveedor el que debe desvirtuar los indicios aportados por los consumidores y comprobar que la información publicitada es exacta y veraz.

La información o publicidad que difundan los proveedores por cualquier medio o forma debe de ser comprobable, señalaron los ministros.

Puntualizaron que se debe tomar en cuenta que los consumidores no cuentan con la información y aptitudes técnicas y científicas para aportar elementos de prueba que demuestren que la información no cumple con las características que les exige la propia ley.

La Sala recalcó que exigir a los consumidores aportar pruebas irrefutables para demostrar que la información es inexacta, falsa, exagerada, parcial, artificiosa o tendenciosa, haría nugatorio su derecho al acceso a la justicia, pues nadie puede conocer mejor que el proveedor el proceso de producción del bien que comercializa y publicita.

El asunto fue enviado a un tribunal colegiado para que, partiendo de la resolución de la Corte, se avoque de nueva cuenta al estudio de la legalidad de la resolución a efecto de salvaguardar los derechos previstos en el artículo 28 constitucional en relación con la protección al consumidor.