Niegan amparo a empresa que quería hacer fármacos con mariguana

Los ministros determinaron que una persona moral no puede invocar el derecho a la salud, ya que en términos coloquiales no se puede enfermar.
Sesión del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Sesión del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. (Cuartoscuro)

Ciudad de México

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rechazó amparar a la empresa Comercializadora Rubicón, la cual pretendía sembrar, cultivar y cosechar el enervante, para desarrollar, importar, exportar y vender en México, medicinas y tratamientos a base de THC y cannabis.

Con seis votos en contra del amparo, el Pleno de la Corte determinó que una persona moral no puede invocar el derecho a la salud, porque, en términos coloquiales, no se puede enfermar, motivo por el cual declaró inoperantes los alegatos de la quejosa.

Aunque la mayoría de los ministros se manifestó a favor de modificar la Ley General de Salud que prohíbe de manera absoluta el uso de la mariguana para fines medicinales, la Corte no entró al fondo del tema.

El tema del uso medicinal de la mariguana sigue vivo, ya que la Primera Sala analizará próximamente el caso de la niña Graciela Elizalde Benavides, Grace, a quien se le permitió el uso de cannabidiol (derivado de la mariguana) con fines médicos, gracias a una suspensión provisional otorgada por un juez federal.

El presidente de la Corte, Luis María Aguilar Morales, dejó claro que negar el amparo a Rubicón, no quiere decir que la Corte esté diciendo que no se puede utilizar la cannabis con fines terapéuticos, pues el Pleno abordó sólo los planteamientos de la demanda, con relación a la Ley de Amparo; puntualizó que una persona moral no puede reclamar el derecho a la salud.

El ministro Alberto Pérez Dayán dijo ser partidario y estar convencido de la necesidad de construir un nuevo balance en el tratamiento regulatorio de algunos estupefacientes o sustancias psicotrópicas para su uso terapéutico o curativo, en particular, a la cannabis cultivada.

“Sin embargo, no puedo admitir o sostener, que como persona moral, quien promovió este amparo, finge su pretensión en las violaciones que ha hecho valer en torno a la determinación recibida por parte de la autoridad (la Cofepris), esto es, que en esto quedan comprometidos sus derechos de identidad personal, pluralismo, propia imagen, libre desarrollo de la personalidad, autodeterminación personal y corporal, libertad individual, dignidad humana, ni siquiera, el derecho a la salud, éstos los advierto circunscrito a la persona humana…

“La demanda bien parecería obedecer a todas las características y prerrogativas que deben rodear a la persona física no a la persona moral”, expresó Dayán.

Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, ministro ponente del caso y quien proponía amparar a la empresa, admitió que le quedaba claro que “a una persona moral no le va a dar gripe”, pero subrayó que el derecho a la salud se tiene que lograr.

El ministro Fernando Franco González Salas se preguntó si una persona moral puede reclamar el derecho a la salud; estimó que una persona moral, es una sociedad mercantil, que busca la comercialización, por lo que no se puede presumir que esto conlleve un derecho a la salud.

Javier Laynez Potisek coincidió con Franco en que una sociedad mercantil lleva implícito lograr un lucro.

Desde su punto de vista, dijo que la quejosa debió reclamar en su demanda la libertad de comercio o la violación de un derecho a la igualdad y el acceso a un mercado.