Continúa ola de robos en colonias de Toluca

El Seminario y la Francisco Murguía de las más afectadas.
Mantas en toluca en protesta por la inseguridad.
Protestas ciudadanas. (Iván Carmona)

Toluca

Comerciantes de la colonia Francisco Murguía denunciaron que continúan los robos en la zona, también lo hicieron locatarios del primer cuadro de la ciudad y de la colonia El Seminario, en donde dicen que el robo a casa habitación y a sus negocios es el que prevalece sin que autoridades municipales les hagan caso.

En el caso de El Seminario, la encargada de una tienda de conveniencia dijo que continuamente está preparada la caja registradora para entregar apenas unos billetes a los asaltantes, pues en un mes ingresaron hasta cinco veces a la tienda y cuando no se llevaron mucho dinero, tomaron mercancía.

“El miedo es que nos golpeen, a una compañera que ya no trabaja en esta tienda, le cortaron con una navaja porque no había dinero en la caja. Es que el dueño nos pone doble fondo o nos pone un sitio donde guardar el dinero, y solo deja algo que los ladrones no tomen a mal y nos agredan”.

Sobre la petición de seguridad para evitar este tipo de problemas, dijo que la patrulla municipal acudió dos veces, les dejó el número el comandante asignado a la zona y cuando le marcaron de emergencia porque estaban asaltando a un comercio vecino, nunca llegó.

En la colonia Francisco Murguía, en una de las panaderías,  el dueño alegó que a pesar de las constantes solicitudes a las autoridades, no hay videocámaras y menos vigilancia, el Tecalli sigue inservible y cada vez que piden atención para la zona, solo son presionados para terminar con sus protestas.

“En este negocio pasaron varias veces, hace tiempo, cuando iniciamos con movimientos de seguridad organizados por los colonos, fue como aprendimos a detectar a los rateros, pero a mi me pasó que hasta lesiones severas recibí en un asalto”.

En la estética de la misma calle, el encargado dijo haber sido víctima de robo al menos dos veces en el mes pasado, igualmente reserva algo de dinero para que no haya agresiones con armas o golpes, porque “la última vez no tenía mucho dinero y me mandaron al hospital por las lesiones”.