Consignan a homicida de ex jefe de la policía

Junto con Jesús Quirarte Ruvalcaba fue asesinada su esposa María Guadalupe Aldrete Rosales en febrero de 2011, afuera de su domicilio. 
El jefe de Quevedo Maldonado fue quien ordenó el asesinato del funcionario.
El jefe de Quevedo Maldonado fue quien ordenó el asesinato del funcionario. (Milenio Digital)

Guadalajara

Óscar Octavio Quevedo Maldonado, quien también utiliza el nombre de Ángel López Ramos, de 29 años de edad, fue detenido y consignado al Juez Décimo Sexto de lo Penal por el homicidio del ex jefe policial Jesús Quirarte Ruvalcaba y su esposa en 2011.

Además de este hombre, la Fiscalía General del Estado, informó que también fue detenido Abraham Edwin Dicante Salazar, de 30 años de edad, quien era su cómplice.

Por escandalizar en la vía pública y portar un arma de fuego calibre 9 milímetros, Dicante Salazar fue detenido el 24 de febrero en el cruce de las calles Trigo y Mariposa, en las inmediaciones del Mercado de Abastos.

Al quedar a disposición del agente del Ministerio Público, el hombre fue relacionado con el asesinato de Andrés Martín del Campo Arizaga, el 20 de enerode 2011, en la colonia Atemajac del Valle, en Zapopan.

El sujeto confesó que la víctima formaba parte del mismo grupo delincuencial que él, pero que habían tenido un problema por la venta de drogas en la zona y el jefe de la célula ordenó el homicidio.

Dicante Salazar fue consignado por homicidio calificado al Juzgado Décimo Cuarto de lo Penal, sin embargo, el sujeto dio información que permitió la detención de Quevedo Maldonado, quien está relacionado con el asesinato de Quirarte Ruvalcaba, director de la División de Robo a Vehículos, y su esposa el 24 de febrero de 2011.

Fue el 28 de febrero, que los agentes de la Fiscalía localizaron a Quevedo Maldonado en Periférico y Camino a San Isidro, no obstante, el sujeto se percató que iban por él y se inició una persecución que concluyó, luego de que terminara sobre un camellón, con todo y vehículo.

Quevedo Maldonado reconoció su participación en el asesinato de Quirarte Ruvalcaba y María Guadalupe Aldrete Rosales asegurando que había sido su jefe quien ordenó las muertes, ya que el jefe de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado estaba afectando sus intereses.