Comuneros de Uruapan arrebatan y queman autos

Policías dados de baja bloquean el edificio municipal para denunciar irregularidades en su despido y el riesgo de que les otorguen una liquidación menor a la que les corresponde.
Dos de los ocho vehículos secuestrados; en uno de ellos aparece el mensaje con el que externaron parte de sus quejas a las autoridades.
Dos de los ocho vehículos secuestrados; en uno de ellos aparece el mensaje con el que externaron parte de sus quejas a las autoridades. (Especial)

Michoacán

Luego de no obtener respuesta a sus demandas y tras denunciar represión del  gobierno estatal, este viernes habitantes de Capacuaro bloquearon la carretera Carapan-Playa Azul, en el tramo Uruapan-Paracho, a la altura de la desviación al municipio de Los Reyes.

Ahí  incendiaron dos vehículos oficiales, entre ellos una patrulla, además de que mantuvieron retenidas otras ocho unidades más, a las cuales amenazaban con prender fuego.

Los inconformes solicitaron una audiencia con el comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, Alfredo Castillo, para plantearle sus exigencias en diversos rubros.

Se trató del segundo día consecutivo de protestas por parte de los comuneros de Capacuaro, quienes el pasado jueves bloquearon el  libramiento sur de la ciudad de Morelia, justo frente a la Casa de Gobierno.

Alrededor de 100 comuneros bloquearon con cuatro camiones las vialidades para pedir la salida de efectivos federales de su comunidad, además del restablecimiento de algunos programas sociales.

Tal acción generó la implementación de un operativo policiaco que, después de unas cuatro horas de bloqueo, provocó la confrontación y persecución de los manifestantes.

El saldo fue de  50 detenidos, quienes finalmente no enfrentaron ningún tipo de cargo judicial, caos vehicular y daños materiales a coches.

Los comuneros aseguraron que hubo dos mujeres embarazadas lesionadas, que actualmente reciben atención médica en un hospital de Morelia.

Por ello, desde el mediodía del viernes, los inconformes reanudaron sus manifestaciones y bloquearon la carretera Uruapan-Paracho, donde incendiaron un vehículo oficial y advirtieron la radicalización de la protesta si no había un diálogo con el comisionado Castillo.

Fue alrededor de las 20 horas, cuando los comuneros finalmente entregaron las unidades retenidas, tras una negociación con las autoridades. Se dio a conocer que se establecerán mesas de diálogo entre los manifestantes y autoridades estatales y federales.

Desde el lunes pasado, los habitantes de Capacuaro efectuaron acciones de protesta en la alcaldía de Uruapan y sobre la misma carretera, donde impidieron el tránsito.

Capacuaro es una comunidad indígena ubicada en el municipio de Uruapan, en la que se calcula hay 7 mil 500 habitantes.

Se espera que las acciones de los comuneros lleguen a su fin. Sin embargo, hasta las 20 horas de ayer, el gobierno del estado no había dado posicionamiento alguno sobre los hechos y las pérdidas que se registraron con el bloqueo y la quema de vehículos.

Mientras, 70 policías municipales tomaron la alcaldía de Uruapan y realizaron una manifestación para denunciar irregularidades respecto a su situación laboral, ya que dijeron han sufrido engaños y desconocen cuál será su futuro en la corporación.

Desde temprana hora del viernes, los uniformados bloquearon los accesos a la alcaldía y denunciaron, a través de pancartas, que varios de ellos fueron dados de baja mediante prácticas irregulares.

Informaron que con engaños, acudieron a la capital del estado para una capacitación; sin embargo, les fueron retiradas sus credenciales y posteriormente se les notificó que fueron dados de baja.

Se trata de los policías que fueron trasladados a un cuartel militar en Tlaxcala para ser capacitados, previo al arribo de la Policía Federal que asumió el control de la seguridad en Uruapan.

Los policías advirtieron que radicalizarán sus acciones y que buscarán apoyo legal, ya que en algunos casos se les planea liquidar con un monto más bajo, al que deben acceder.

Los uniformados no fueron atendidos por las autoridades municipales, por lo que no descartaron que recurran al gobierno estatal para que les dé una explicación y los auxilie.

En días recientes también en Morelia una serie de agentes de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Procuraduría de Justicia de Michoacán fueron separados de su cargo, como parte de la depuración que se realiza en  los cuerpos policiales.

Sin embargo, algunos de éstos aseguraron que no hay una explicación lógica a su cese, ya que en algunos casos sí han aprobado los exámenes de control  y confianza.