De Cocula a Austria: peritos buscan identificar los restos

La PGR envió 17 muestras óseas de los restos hallados en Cocula a la Universidad de Innsbruck para saber si pertenecen a los 43 normalistas; hoy, los forenses dijeron que no pudieron identificarlas.
La llegada de agentes federales, personal castrense y peritos a ese lugar derivó de las declaraciones que realizaron integrantes del grupo criminal Guerreros Unidos detenidos ayer
Agentes federales y peritos encontraron restos humanos en el basurero de Cocula. Archivo. (AP)

Ciudad de México

La investigaciones en torno a la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa llevó a la Procuraduría General de la República (PGR) a un basurero en Cocula, donde peritos mexicanos encontraron 17 muestras óseas que podrían ser las de los estudiantes. Los restos fueron enviados de Guerrero a la Universidad de Innsbruck, en Austria, para ser analizados.

El 26 de septiembre de 2014, desaparecieron en Iguala 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

El 27 de octubre, las autoridades federales se trasladaron a la localidad de Puente Río San Juan, donde se encuentra el basurero municipal de Cocula, a partir de las declaraciones de tres miembros de la organización criminal Guerreros Unidos.

El 7 de noviembre, el procurador Jesús Murillo Karam informó que peritos mexicanos habían encontraron restos humanos en el basurero de Cocula, donde tres miembros de Guerreros Unidos dijeron haber matado y quemado a un grupo de personas.

Ese día Murillo Karam dijo que los restos serían enviados a la Universidad de Innsbruck, en Austria, para ser sometidos a estudios que permitieran identificarlos.

El 13 de noviembre, el equipo de forenses de Innsbruck, encabezado por el biólogo molecular Walther Parson, recibió 17 muestras óseas que fueron enviadas de los restos de Cocula.

El 14 de noviembre, la PGR envió a la Universidad de Innsbruck 134 muestras biológicas de ADN de familiares de los estudiantes desaparecidos y, un día después, los peritos argentinos enviaron 135 muestras más.  

El 3 de diciembre, forenses de la Universidad de Innsbruck informaron a la PGR que habían identificado uno de los restos humanos encontrados en el basurero de Cocula y que pertenecía al normalista Alexander Mora Venancio.

El 6 de diciembre, los peritos argentinos informaron al padre de Alexander Mora Venancio que los forenses de Austria habían identificado en los restos una pieza que corresponde al estudiante.

Al día siguiente, Alejandro Ramos, abogado de los padres de los desaparecidos, dijo que aceptan los resultados de las pruebas de ADN hechas por los peritos argentinos y llevadas al laboratorio de Innsbruck e, pero que no aceptan la teoría del caso que dio la PGR sobre que miembros de Guerreros Unidos mataron e incineraron a los estudiantes.

Explicó que la búsqueda con vida de los normalistas debía seguir, pues las declaraciones de Murillo Karam son una hipótesis "que no está plenamente probada" y exigieron a la PGR que no dé carpetazo a la investigación.

Los forenses austriacos advirtieron que las probabilidades de identificar los restos humanos eran pocas debido al daño, por lo que el análisis de los especialistas, que se centran en el ADN mitocondrial, podría tardar meses.

Hoy martes 20 de enero de 2015, el Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Innsbruck informó a la PGR que no encontró cantidad útil de ADN que permitiera identificar los 16 restos hallados en Cocula.

El instituto dio la posibilidad de utilizar una tecnología novedosa llamada Secuenciación Masivamente Paralela (Massively Parallel Sequencing MPS), que podría servir para seguir investigando estos restos, pero advirtió que al usar esta técnica se corre el riesgo de que los extractos de ADN sean consumidos sin obtener ningún resultado adicional.