Choferes prefieren no trabajar por temor a la inseguridad

Alrededor de 70 conductores de la Alianza de Camioneros prefirieron no trabajar luego de los 39 bloqueos registrados el viernes por considerar que las condiciones no son seguras.

Guadalajara

Alrededor de 70 choferes de la Alianza de Camioneros prefirieron no trabajar este sábado luego de los 39 bloqueos registrados el viernes en el que fueron incendiadas un total de 26 unidades del transporte público por considerar que las condiciones no son seguras.

Se opera “casi normal salvo algunos que de plano no quisieron trabajar y pues dijeron que si los querían obligar que mejor renunciaban y estamos nosotros viendo, platicando con ellos porque tenemos ahorita escasees de trabajadores, precisamente por las condiciones laborales y la inseguridad que hay y la exigencia”, relató Raúl Jiménez Pulido, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores Automovilistas de Jalisco (Sutaj).

Además de los 70 operadores que decidieron no laborar, otros 130 camiones están detenidos por lo que se registra escasez de 200 chóferes en Alianza de Camioneros. El Sutaj, requirió el apoyo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para que deriven a los trabajadores ya certificados.  

El tema de la inseguridad ha sido reportada durante los últimos meses e incluso se han compartido por redes sociales vídeos en los que muestra el momento de atracos a chóferes y usuarios. Ante lo acontecido el viernes, la preocupación persiste.

“Lo hemos estado pidiendo a las autoridades, sabemos que no nos van a poder poner un policía por camión pero sí que hagan sus rondines por las zonas más conflictivas que son en las orillas de la ciudad y ha sido la petición pero no, mandan vigilancia a un lado y se cambian para otro”, dijo el representante sindical.

Jiménez Pulido insistió en la necesidad de mejorar las condiciones laborales de los choferes pues aunados al mal pago, la inseguridad ha sido un factor importante para alejarlos de esta actividad.

El siguiente problema al que se enfrentarán los empresarios del transporte público afectados por la quema de las unidades será el pago del seguro.

“Si sabemos que algunas aseguradoras buscan la forma de no pagar esos daños porque una unidad quemada no tiene arreglo ya por que al encenderse se funden los fierros y ya no sirve”.

Explicó que una unidad nueva tiene un valor de millón 700 mil pesos, por lo que las unidades afectadas podrían costar en promedio un millón de pesos al no ser nuevas.