Chilpancingo: libres, 6 de 13 detenidos por policías comunitarios

La zona es un "foco rojo", pero el objetivo es tener operativos coordinados con las fuerzas federales, comentó el alcalde Mario Moreno Arcos.
La vigilancia de los guardias civiles en la comunidad de El Ocotito, perteneciente a la capital guerrerense.
La vigilancia de los guardias civiles en la comunidad de Ocotito, perteneciente a la capital guerrerense. (José Hernández/Cuartoscuro)

Elementos de la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg) liberaron la mañana del viernes a seis de las 13 personas que detuvieron durante la noche del jueves, al tomar el control de ocho comunidades del municipio de Chilpancingo.

Así lo decidieron unos 200 guardias civiles y coordinadores de la Upoeg que participaron en la asamblea celebrada en la comunidad de Ocotito, donde señalaron que los detenidos eran acusados de extorsión.

El alcalde Mario Moreno Arcos confirmó ayer que los comunitarios irrumpieron un día antes en "el corredor" que forman las localidades de Cajeles, Buena Vista, El Rincón, Mohoneras, Dos Caminos, Carrizal, La Haciendita y Ocotito.

Precisó que los civiles armados iban en busca de una banda de secuestradores. "Nosotros teníamos considerada esa zona como una ruta con problemas, por eso planteamos a la federación y el estado replantear la estrategia y en esa ruta vamos a caminar", señaló.

Afirmó que ya con la participación de las policías municipal, estatal y federal, así como de militares, ya reforzaron la seguridad
en Chilpancingo.

El alcalde anunció que dialogará con los coordinadores de la Upoeg para buscar un entendimiento que sea positivo para las policías civiles y las poblaciones.

Incluso, confió en que entre hoy y mañana logre un acuerdo con los coordinadores del Sistema de Seguridad Ciudadana.

Sin embargo, durante la asamblea de ayer, los comunitarios decidieron instalar retenes, con la participación de unos 50 elementos, en el Valle de Ocotito, Mohoneras, Rincón de la Vía y Buena Vista, en buscan de delincuentes.

En cada filtro los policías de la Upoeg tienen listas escritas a mano, con nombres de presuntos secuestradores y extorsionadores que elaboraron con información de los lugareños.

Aunque en la zona hay personal del Ejército y de la Policía Federal, hasta ayer no se informó de operativos coordinados con
los comunitarios.

Se informó que las siete personas que permanecen detenidas podrían ser juzgadas el próximo domingo en una asamblea comunitaria.

Líderes de la Upoeg informaron también que durante la asamblea 18 hombres y seis mujeres se integraron a la policía ciudadana, quienes se sumarán a los grupos que se formen en la zona, cada uno de los cuales tendrá un comandante y un segundo.

Pioquinto Damián Huato, dirigente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en la región Centro de Guerrero, señaló que los sectores productivos del municipio ven con buenos ojos la llegada de las policías ciudadanas.

Señaló que durante muchos años, en la zona se ha planteado de manera recurrente que las corporaciones legalmente establecidas, a las que año con año se destinan miles de millones de pesos, no aportan los resultados que la sociedad reclama.

"Es importante anotar que un sistema de organización de gente no entrenada, muchos de ellos analfabetas, regresan la tranquilidad a los pueblos. Eso en realidad tiene una explicación, porque son gente que no se contamina", comentó.

Agregó que hasta antes de la incursión de los policías ciudadanos, en Ocotito había un ambiente muy grave por la alta cantidad de secuestros, asesinatos y extorsiones.

El líder empresarial llamó a que la población de la cabecera municipal haga lo necesario para que la Upoeg ingrese, porque el sector comercial tiene un registro de por lo menos 80 secuestros y 60 negocios cerrados en 2013.

En lo que va del año ya existe un reporte de cinco secuestros y varios actos de extorsión, dijo.

No descartó la posibilidad de que se envíen víveres a los grupos que resguardan el Ocotito y las comunidades del valle, para que resistan.