¿'El Chapo' sufre violaciones a derechos humanos en El Altiplano?

México ha firmado tratados internacionales que garantizan los derechos humanos de reos, pero que según los abogados defensores, Joaquín “El Chapo” Guzmán no tiene en el penal del Altiplano.
El Chapo fue capturado por las fuerzas federales casi seis meses después de que se fugó del Altiplano.
El Chapo fue capturado por las fuerzas federales casi seis meses después de que se fugó del Altiplano. (AFP)

Ciudad de México

México ha firmado tratados internacionales que garantizan los derechos humanos de reos, como el poder ejercitarse, recibir visitas de familiares o personas cercanas, o tener privacidad cuando van al baño, y que según los abogados defensores, Joaquín “El Chapo” Guzmán no tiene en el penal del Altiplano.

Luego de su recaptura el 8 de enero en Los Mochis, Sinaloa, Guzmán Loera fue reingresado al penal de máxima seguridad. Días después, familiares y abogados del reo denunciaron que El Chapo no ha tenido un trato digno dentro del penal: porque los cambian constantemente de celda, lo graban cuando va al baño, no le permiten salir de su celda o recibir visitas y lo despiertan cada cuatro horas en la noche.

Por dichas acusaciones, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos inició el expediente con el folio 5645/2016, misma que fue turnado a la Tercera Visitaduría General con el argumento de que existe “un trato desigual frente a los demás internos, discriminatorio y que afecta su dignidad humana”.

Las leyes penitenciarias federales en México establecen el respeto a los derechos fundamentales de todas las personas, sin distingo de sexo, raza, creencia, origen social u origen étnico; también condena la tortura y el trato inhumano por parte de funcionarios penitenciarios.

Estas leyes estipulan que todos lo reos tienen derecho a servicios de salud, de recreo, a un descanso digno, a portar ropa de vestir limpia y adecuada a las necesidades de cada penitenciaría, así como a visitas de familiares y abogados.

Además de las leyes primarias y secundarias en materia de justicia penal (que suman en total 19, entre normas, reglamentos, artículos constitucionales y códigos penales) México ha firmado y ratificado al menos siete acuerdos que abordan el respeto a derechos humanos en situaciones en las que una persona es recluso del sistema penitenciario.

En el apartado “Instrumentos Internacionales en Derechos Humanos” de la CNDH está disponible un catálogo con los 185 acuerdos internacionales que ha celebrado México y están vigentes. De ellos se desprenden “Reglas mínimas para tratamiento de reclusos”, “Principios básicos para la aplicación de programas de justicia retributiva en materia penal”, “Principios básicos para el tratamiento de los reclusos”, “Declaración sobre la protección de todas las personas contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes”, “Convención sobre extradición”, “Los Derechos Humanos y las Prisiones”, y la “Declaración Universal de los Derechos Humanos”.

“Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. No hay excepciones” se lee en el artículo 7 del manual de Derechos Humanos y Prisiones, y dicha redacción coincide en seis de los siete tratados internacionales mencionados en el párrafo anterior. Los abogados del “Chapo” asegura que su cliente no ha tenido el debido descanso por las constantes visitas que celadores le hacen a su celda para pase de lista.

El Principio 6 del “Conjunto de principios para la protección de todas las personas sometidas a cualquier forma de detención o prisión” establece que “ninguna persona será sometida a tortura o a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. No podrá invocarse circunstancia alguna como justificación de la tortura o de otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes”.

En ninguna circunstancia podrá justificarse el trato inhumano, ni en situación de guerra, inestabilidad política o alguna emergencia pública; así lo establece el artículo 3 de la Declaración sobre la protección de todas las personas contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes

En materia de salud, descanso o trabajo dentro de penitenciarías, los tratados internacionales a los que México está sujeto se explica que todos los reclusos tienen derecho a ejercitarse, a tener charlas con otros reclusos e incluso si el interno así lo quisiera, podría desempeñar un trabajo remunerado.

El Artículo 55 del manual “Los Derechos Humanos y las Prisiones” editado por la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la cual México ratificó como estado parte de Naciones Unidas establece que “todos los reclusos deberán disponer, si el tiempo lo permite, de por lo menos una hora al día de ejercicio físico”. La queja recibida por la CNDH asegura que a Guzmán Loera no se le permite salir de su celda a las áreas comunes.

El artículo 127 del mismo manual establece que “los reclusos estarán autorizados para comunicarse periódicamente, bajo la debida vigilancia, con su familia y con amigos de buena reputación, tanto por correspondencia como mediante visitas”. Familiares y personas cercanas al “Chapo” acusaron ante la CNDH que no se les permite la visita.

Sin embargo, la Constitución establece que el manejo de reos sentenciados por delincuencia organizada, como es el caso de Guzmán Loera, se podrán imponer medidas especiales de vigilancia y se podrá restringir su comunicación.

“Para la reclusión preventiva y la ejecución de sentencias en materia de delincuencia organizada se destinarán centros especiales. Las autoridades competentes podrán restringir las comunicaciones de los inculpados y sentenciados por delincuencia organizada con terceros, salvo el acceso a su defensor, e imponer medidas de vigilancia especial a quienes se encuentren internos en estos establecimientos. Lo anterior podrá aplicarse a otros internos que requieran medidas especiales de seguridad, en términos de la ley.

El 29 de febrero pasado, el titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), Renato Sales Heredia, justificó el trato que se le da a Joaquín “El Chapo” Guzmán en el penal del Altiplano, en donde el funcionario mencionó que no han cometido ni una violación contra el líder del cártel de Sinaloa a sus derechos individuales.

El funcionario dijo que debe quedar claro que El Chapo se fugó en dos ocasiones de penales de alta seguridad.

"La pregunta consecuente es ¿debe estar una persona que se fugó en dos ocasiones de penales de alta seguridad, sujeta a medidas especiales de vigilancia? La respuesta por sentido común es sí, sí debe estar sujeta a medidas especiales de vigilancia", dijo.

Las medidas a las que Sales se refiere están siendo revisadas por la Tercer Visitaduría de la CNDH.