Controlado por la autoridad el Cereso de Torreón

El director Jesús Francisco Estrada Picena en enero de 2014 ocupó el mando y comenzó a implementar acciones, pues dijo se encontró con que los reos eran los que mandaban en el lugar.

Torreón, Coahuila

Desde su perspectiva, el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Torreón no genera ya información pues actualmente no se registran hechos delictivos en su interior, ni se dan aquellos asesinatos en sus alrededores.

El director Jesús Francisco Estrada Picena es ex comandante del Grupo de Armas y Tácticas Especiales (GATES) en Coahuila, aseguró que en el mes de enero de 2014 toma el mando de este lugar con pleno conocimiento de que no era una tarea fácil.

Sin embargo comenzó a implementar acciones encaminadas a que la autoridad tomara el control del sitio y no que los reos fueran quienes mandaran como ocurría, pues incluso el año pasado aún los internos eran los encargados de vigilarse a sí mismos y agredían a sus cuidadores, además cobraban cuotas por utilizar una cama, contar con aparatos electrodomésticos hasta por preservar la propia vida.

"Me encuentro con la novedad de que al interior del Centro no había custodios, ellos se cuidaban solos", dijo Estrada Picena.

Comentó que en la historia de México nunca se había presentado la violencia a estos niveles y es que dijo los laguneros ni siquiera podían salir a divertirse por las noches porque era una actividad que representaba alto riesgo.

Estrada Picena narró que el Cereso se queda sin dirección en 2013 en este tiempo el autogobierno estaba vigente.

"Me encuentro con la novedad de que al interior del Centro no había custodios, ellos se cuidaban solos, solo existía seguridad en el exterior, las llaves de las celdas las tenían ellos, incluso los reos eran quienes golpeaban a los cuidadores. ¡Eso era el colmo!", expresó.

Al llegar se implementaron acciones como el traslado estratégico de algunos internos del fuero común hacia otros centros así como también se trabajó para recuperar el control del Cereso y se logró.

Quedó atrás el cobro entre reos por los bunkers (camas en las celdas) por las que se pagaban 500 pesos por semana, también tenían que pagar 100 mil pesos por la seguridad al interior y por contar con algunos lujos como televisiones, refrigeradores y artículos en general.

Actualmente se cuenta con un total de mil ochenta internos y solo el cinco por ciento de la población, es la que causa problemas, el resto señaló se porta muy bien.

La capacidad de este Centro es de alrededor de mil 100 personas, por lo que descartó que se puedan presentar a corto plazo problemas de hacinamiento.

Señaló además que van por un proceso de certificación por la Asociación de Correccionales de América para contar con un aval de que trabajan por buen camino.

En México existen solamente cuatro entidades que han logrado acreditarse y es que se uniformó a los internos, así como también se les cortó el cabello, pueden usar barba pero bien cortada y la comida es algo en lo que están de acuerdo, se respetan los derechos humanos.

"Nosotros no trabajamos más que para la autoridad estatal para ningún grupo, ello deriva en que por las noches, yo pueda dormir tranquilo", indicó el director del centro.

Se han tomado las medidas de seguridad necesarias para inhibir el índice delictivo al interior y exterior pues en los años 2012 y 2013 la estadística alcanzó casi los 50 fallecimientos.

"Nos preguntan qué se hizo para cambiar el escenario adverso que existía en el Cereso y solo les comentamos que además de los traslados se les mantiene ocupados con oficios, la escuela y actividades que les permita socializar pero a la vez prepararse para que en el momento en el que cumplan su condena puedan reingresar a la sociedad a realizar actividades productivas", Indicó Jesús Francisco Estrada.

Finalmente manifestó que cuentan con herramienta para desarrollar los distintos oficios como carpintería,  para manufacturar prendas de vestir además de que artículos de madera mismos que venden entre sus familiares.

"Nosotros no trabajamos más que para la autoridad estatal para ningún grupo, ello deriva en que por las noches, yo pueda dormir tranquilo, aunque sí he recibido amenazas, estas se toman con cautela, pero se sigue adelante", finalizó.