Celebra CRAC un año de defender Tixtla

En sus inicios, la policía comunitaria llegó a este municipio de Guerrero con la incorporación de un grupo de 40 policías de Acatempa.

Guerrero

Con marchas y conferencias magistrales, la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) celebró un año de iniciar operaciones en la cabecera municipal de Tixtla.

La tarde-noche del sábado 23 de noviembre, los festejos relacionados con el aniversario de la CRAC iniciaron con una marcha en la que participaron por lo menos 300 personas, entre policías comunitarios; estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa y ciudadanos que simpatizan con el proyecto de seguridad alternativo.

En la movilización algunos niños con sus madres portaron antorchas, en tanto que policías comunitarios mostraron mantas y pancartas con los que exigieron la liberación inmediata de su principal promotor Gonzalo Molina González, quien permanece preso en el penal de máxima seguridad número 3, ubicado en el estado de Oaxaca.

La marcha recorrió las principales avenidas de la ciudad y culminó con un mitin político en la plaza central, los oradores pronunciaron sus discursos ante la imagen del consumador de la independencia Vicente Guerrero Saldaña.

La concentración del sábado culminó sin problemas, pese a que estuvo monitoreada de cerca por agentes de Gobernación municipal y elementos de la Policía Preventiva Municipal.

Para el domingo las actividades del aniversario tuvieron un enfoque académico, pues acudió el historiador Ricardo Infante Padilla y el doctor Humberto Santos.

Ambos especialistas llegaron hasta el barrio del Santuario, uno de los más afectados por las inundaciones provocadas por el desbordamiento de la Laguna Negra durante las precipitaciones del 14, 15 y 16 de septiembre pasados.

Ante la concurrencia hablaron sobre la trascendencia en el contexto nacional de dos hombres nativos de dicha ciudad; Vicente Guerrero Saldaña, consumador de la guerra de independencia y del literato Ignacio Manuel Altramirano, autor de obras como Navidad en las Montañas, Clemencia y entre otras, El Zarco.

En el Zarco, Altamirano habla sobre la forma en que los pueblos de la Tierra Caliente se organizaron para desmantelar a una banda de salteadores conocida como Los Plateados, que aprovecharon la debilidad del gobierno de don Benito Juárez a partir de las confrontaciones internas para asaltar, violar y aplicar el cobro de piso.

Sin dar la denominación, se menciona la existencia de comunidades en autodefensa que combatieron con éxito a un grupo de más de 500 delincuentes.

La CRAC llegó a Tixtla inicialmente con la incorporación de un grupo de 40 policías comunidades en Acatempa, comunidad habitada principalmente por indígenas nahuatls, después creció hacia Zacatzonapan, Tecolcintla, El Troncón y el Durazno.

En los últimos meses la PC instaló un grupo operativo en El Barrio del Fortín y desde ahí planeaba su expansión hacia varias colonias del centro de Tixtla.

La toma de protesta de los nuevos grupos se interrumpió por la contingencia que provocó la tormenta tropical Manuel, ya que sus elementos se abocaron a realizar trabajos de auxilio a la población.

Posteriormente vino la detención del promotor Gonzalo Molina, cuya liberación es el planteamiento principal de los comunitarios y organizaciones sociales que los acompañan.