Castillo pide a implicados presentarse ante el juez

Quienes no lo hagan voluntariamente serán llevados por las fuerzas del orden, advierte.
El comisionado para la Seguridad ofreció una conferencia de prensa en Casa de Gobierno.
El comisionado para la Seguridad ofreció una conferencia de prensa en Casa de Gobierno. (Jorge Carballo)

Morelia

Alfredo Castillo, comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, llamó a todos los que participaron en la balacera del martes pasado en La Ruana, a ir a declarar voluntariamente ante el juez.

En conferencia de prensa en Casa de Gobierno, expresó que los implicados pueden presentarse después de terminar los cortejos fúnebres de las 11 víctimas que murieron en aquel enfrentamiento.

Puntualizó que la procuraduría de Michoacán confía en que los participantes del tiroteo acudan voluntariamente ante el juez, pero puntualizó que “quienes no lo hagan serán presentados a través de las fuerzas del orden”.

Confirmó que la dependencia estatal ya solicitó a un juez en materia penal órdenes de aprehensión contra los involucrados en la balacera, a quienes ofreció garantías del debido proceso.

Además, precisó que se han practicado 113 declaraciones ministeriales y 201 pruebas periciales.

Castillo dijo que desde el momento del conflicto, la autoridad ordenó a los involucrados entregar sus armas y aportar elementos que permitan deslindar responsabilidades.

Por ello destacó que todos los presuntos involucrados han mostrado disposición para cooperar con la autoridad, ya que se han sometido a pruebas químicas, entregado armas, rendido declaración y estar en el lugar, por lo que confió en que mediante el diálogo acudan a título personal al llamado del juez que lleva la causa para iniciar su proceso correspondiente a defensa.

Aseguró que “no habrá cacerías de brujas ni negociaciones políticas que estén por encima del estado de derecho”.

El funcionario manifestó que en el enfrentamiento participaron ex autodefensas, ex fuerzas rurales y elementos en activo de esa corporación, al tiempo que deslindó a integrantes de la Gendarmería.

Aclaró que el conflicto fue ajeno a temas de seguridad pública y enfatizó que en Michoacán existe diálogo, autoridad y estado de derecho para lograr que se preserve la paz en la región de Tierra Caliente.

Declinó opinar si serán arrestados y llevados a los tribunales Hipólito Mora Chávez y Luis Antonio Torres, El Americano, líderes de los ex autodefensas, aunque aseguró que todos los involucrados aún permanecen en La Ruana.

Castillo manifestó que el gobierno está a la espera de que concluyan los cortejos fúnebres de los 11 fallecidos para que comiencen a presentarse los requeridos ante el juez en materia penal.

Hasta el momento, se espera que 56 órdenes de aprehensión sean liberadas contra los integrantes de la Fuerza Rural de La Ruana y Buena Vista.

El comisionado reiteró que los sucesos ocurridos en Felipe Carrillo Puerto respondieron a cuestiones de individuos.


POR INSEGURIDAD, SUSPENDEN MARCHA

Álvaro Santillán, vocero de los transportistas que bloquearon los accesos a ArcerlorMittal, indicó que el motivo por el cual suspendieron una marcha a Morelia es que no había las condiciones de seguridad.

En un documento, los transportistas explicaron que detuvieron su trayecto en la caseta de Taretan y optaron por regresar a Lázaro Cárdenas debido al clima de inseguridad que prevalece en el estado.

Detallaron que desde el inicio del recorrido sostuvieron diversos encuentros con representantes de los gobiernos federal y estatal, sin embargo, acusaron a Víctor Cairo, director de ArcelorMittal, de asumir una actitud déspota.

Los transportistas iniciaron el pasado 2 de diciembre la caravana desde Lázaro Cárdenas hacia Morelia en demanda de que la empresa ArcelorMittal respete el contrato que tenía con los trabajadores desde hace más de 40 años.

Los inconformes buscaban una mesa de diálogo con el gobernador Salvador Jara para darle una salida al conflicto, ya que la empresa contrató los servicios de una compañía que ofertaba más barato.

Los manifestantes tenían planeado llegar a Morelia en 10 días, pero con las condiciones de inseguridad retornaron a su lugar de origen.