Caso Liverpool: va PGJ tras doctor y directivos

El MP acusa de encubrimiento a quienes trataron de aparentar que una mujer falleció a causa de un infarto y no por asfixia.
El caso ha generado diversas protestas.
El caso ha generado diversas protestas. (Saúl López/Cuartoscuro)

México

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal solicitó a un juez penal las órdenes de aprehensión contra el médico y los directivos de la tienda Liverpool de Perisur, quienes alteraron la escena del crimen, donde murió asfixiada una empleada de limpieza de la tienda departemental.

Encubrimiento por favorecimiento es el delito por el que el Ministerio Público acusó a “varias personas”, quienes trataron de aparentar que el fallecimiento de Angélica Trinidad Romero Severiano se debió a un infarto y, un mes después, la autopsia reveló que murió por asfixia.

Así lo dio a conocer el procurador capitalino, Rodolfo Ríos, quien para no entorpecer las indagatorias se negó a proporcionar los nombres de las personas que actuaron dolosamente al tratar de ocultar el homicidio para no afectar las ventas que tendrían durante la jornada de el Buen Fin.

Será en los próximos días cuando un juez determine si gira la orden de aprehensión por un delito que no es grave y por ende, los inculpados podrán alcanzar libertad bajo fianza.

El homicidio de Angélica Romero ocurrió la noche del 15 de noviembre pasado, pero fue hasta un mes después que la procuraduría de justicia solicitó una ampliación de la autopsia, a fin de corroborar las causas de muerte.

De esa manera, los peritos del Instituto de Ciencias Forenses determinaron que la mujer falleció por asfixia a manos de su pareja sentimental, quien también trabajaba en la tienda Liverpool de Perisur.

Por estos hechos ya se encuentra bajo proceso penal Marco Antonio Ochoa Almazán acusado de feminicidio agravado, luego de que el pasado 2 de enero el juez 28 penal le dictó auto de formal prisión.

En primera instancia, la familia de la afanadora fue notificada que Angélica había fallecido por infarto, pero los golpes que presentaba en la cara y la premura del personal de la funeraria por cremarla despertaron la sospecha de que se trataba de ocultar algo indebido.

Entonces, el padre de la víctima pidió la intervención de la Policía, pero fue necesario que los hechos se difundieran en las redes sociales para que las autoridades acelerarán las investigaciones.

Un mes después del crimen la Policía de Investigación detuvo al presunto homicida en la delegación Tlalpan, luego de que las cámaras de vigilancia de la tienda departamental lo ubicaron en el cuarto de asepsia, donde encontraron el cadáver de Angélica.