CNDH: inaceptable que desde prisiones se operen delitos

La comisión resaltó que el gobierno de las cárceles tiene que estar a cargo de autoridades legítimamente designadas y no en los internos.
El operativo para controlar la situación en la cárcel tamaulipeca.
(Especial)

México

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos indicó que es inaceptable que desde el interior de las cárceles se organicen y operen delitos, ya que impactan de manera directa a la población contra la seguridad ciudadana.

En su "Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) 2012", que envió a la Comisión de Derechos Humanos en San Lázaro, señaló la existencia de autogobiernos y cogobiernos en gran porcentaje de centros penitenciarios.

Ante ello, resaltó que el gobierno de las prisiones en los estados tiene que estar a cargo de autoridades legítimamente designadas para ello, no en manos de los internos, ni de grupos relacionados con la delincuencia organizada, lo que constituye una debilidad institucional injustificable.

"La deficiente actuación de las autoridades y las precarias condiciones de estancia para los internos, vulnerando los derechos a un debido proceso, así como el incumplimiento de posibilidades reales para la reinserción y el maltrato generalizado, constituyen violaciones a los derechos humanos de los internos de los centros penitenciarios", enfatizó.

Indicó que en la mayoría de cárceles que visitó para realizar el diagnóstico, existe deficiente control en el ejercicio de las funciones de autoridad de los servidores públicos en relación a la seguridad, a las actividades que se realizan al interior y en los servicios, lo que da lugar al autogobierno.

En el documento se menciona que en relación a la supervisión del funcionamiento de los centros se carece de un registro o control de las supervisiones realizadas por los titulares.

En la mayoría no existen acciones para prevenir incidentes violentos como riñas, lesiones, fugas, suicidios, homicidios y motines, además de que hay una falta de procedimientos para la remisión de quejas sobre violación a los derechos humanos de los internos ante la instancia competente.

Agregó que en un gran número de centros de reclusión se detectaron áreas de privilegios, así como la presencia de objetos y sustancias prohibidas e internos que ejercen violencia o control sobre el resto de la población.

También se detectaron cobros de internos para protección, asignación de instancia o plancha para dormir, mantenimiento de los dormitorios y para no realizar labores de limpieza; no existe en la gran mayoría clasificación criminológica de los internos.

En el caso de las mujeres, apuntó, se revelaron deficiencias en atención médica y alimentación de sus hijos que viven en el centro, mientras que para la población indígena no existe el servicio de intérpretes en casos de ser necesario, ni medidas para evitar trato discriminatorio.

Asimismo hay escasa atención a internos con discapacidad mental; no hay una adecuada ubicación para internos que viven con el virus de Inmunodeficiencia Humana VIH/SIDA, se indica en el documento enviado a la Cámara de Diputados.

Se argumenta que el DNSP es un instrumento de evaluación que permite examinar la situación que impera en el sistema penitenciario nacional, verificando las condiciones de estancia e internamiento de los procesados y sentenciados, cuyo fin es la observancia del respeto a los derechos humanos.