'Autodefensas' echan a alcalde frente a la PF

El presidente muncipal de Apatzingán fue obligado a abandonar sus oficinas; la policía lo escoltó para evitar una posible agresión.
Policías federales se encargaron de que no hubiera agresiones.
Policías federales se encargaron de que no hubiera agresiones. (Quadratín)

Michoacán

Decenas de integrantes de los grupos de autodefensa tomaron las instalaciones del palacio municipal de Apatzingán y expulsaron al alcalde priista Uriel Chávez, quien tuvo que salir escoltado por efectivos de la Policía Federal para evitar una agresión.

Apoyados por un camión blindado, conocido como Rinoceronte, los federales trasladaron al edil a una zona segura.

Desde temprano, varias personas comenzaron a congregarse a las afueras del recinto, algunas con pancartas en apoyo a Chávez, incluso, empleados municipales colgaron una manta donde se leía: "Gracias señor presidente por el apoyo al deporte".

El sacerdote Gregorio López, conocido como el padre Goyo, quien el sábado fue nombrado coordinador del Comité de Autodefensas de Apatzingán, no participó este lunes en las actividades que realizaron los civiles en dicho municipio de la región Tierra Caliente, en virtud de que se encontraba en otras tareas en Los Reyes.

Los simpatizantes de Chávez fueron copados por autodefensas y pobladores, quienes dispersaron la manifestación, luego de que el alcalde saliera a dar unas palabras donde se lanzó contra el presbítero a quien acusó de incitar a la violencia.

Más tarde, al arribar un número importante de pobladores e integrantes del movimiento armado, trataron de ingresar al palacio municipal, donde en primera instancia la Policía Federal les impidió el paso; sin embargo, posteriormente acompañados por los uniformados pudieron ingresar.

El alcalde se encontraba en sus oficinas cuando los inconformes lograron entrar al recinto, ya que atendía a diversos medios de comunicación, por lo que de inmediato, sus escoltas y efectivos federales montaron un operativo para sacarlo del lugar.

Tras la irrupción, los inconformes quitaron las mantas de apoyo al alcalde y colgaron una con la leyenda: "Uriel, entréganos a las más de 300 personas desaparecidas que tus policías municipales levantaron o dinos dónde están para (darles) cristiana sepultura. Renuncia ya".

Sin violencia

Las acciones que se realizaron sin violencia fueron anunciadas por el vocero de los autodefensas, Estanislao Beltrán, luego de la reunión que sostuvieron con Silvano Aureoles, diputado federal por el PRD, en la que señalaron que no dejarían despachar al edil desde el recinto municipal, además de que pedirían su renuncia por presuntos nexos con la delincuencia organizada.

A principios del año pasado, los grupos de autodefensa tomaron las alcaldías de Aguililla, Buenavista Tomatlán y Aguililla y obligaron a que los ediles de estos poblados terracalentanos, tuvieran que gobernar desde otros municipios.

Por la tarde, la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán informó que no se reportaron lesionados gracias a los operativos de contención y preventivos de la policía; sin embargo, cualquier denuncia que sea presentada ante las autoridades, será investigada, dijo.

A su vez, el secretario del ayuntamiento, Eloy Velázquez, afirmó que Apatzingán está en calma y agregó que la alcaldía está resguardadas por elementos de la Policía Federal, mientras que Chávez despacha desde su casa.

Poca experiencia política

Uriel Chávez, alcalde de Apatzingán, no tiene una gran carrera política, pero en su primera incursión en el terreno electoral logró derrotar con importante margen al PRD, que tenía 11 años ininterrumpidos en el poder local. Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, y con poca experiencia en la política, el PRI echó mano de él en 2011 para lanzarlo por una de las alcaldías más emblemáticas y con mejor posicionamiento perredista, debido a que casi nadie quería la nominación. Y ganó. En su cuenta de Facebook, Chávez dice tener 27 años. Ni en los círculos políticos ni sociales tenía mayor trascendencia, pues ni siquiera ejercía la abogacía, sino que administraba los ranchos de su padre, comerciaba con reses y se dedicaba a la usura, el gran negocio familiar. En 2011, durante su cierre de campaña, dijo categórico: "soy una persona honesta, trabajadora y tranquila". Leovigildo González/Michoacán