Aumenta 400 por ciento la violencia contra curas

La lista de religiosos que han muerto tras ser atacados de 1990 a 2015 es encabezada por un cardenal e incluye a 36 sacerdotes, un diacono, cuatro religiosos y cinco laicos.

México

La violencia contra los sacerdotes en México ha aumentado 400 por ciento en los dos primeros años del presente gobierno, ya son diez los párrocos asesinados y dos se encuentran desaparecidos, señaló el informe de homicidios contra clérigos del Centro Católico Multimedial.

La tendencia de ataques contra sacerdotes, destaca el reporte, va en aumento, al registrar un incremento de 120 por ciento tan solo en los primeros cuatro meses del presente año, en comparación con todo el tercer año de la administración del ex presidente Felipe Calderón.

El centro, dirigido por el religioso Omar Sotelo, menciona que a la luz del problema, el balance general de crímenes contra ministros es el siguiente: durante los últimos 25 años, en total han sido perpetrados 50 atentados contra miembros de la Iglesia católica, de los cuales 48 son crímenes arteros y dos corresponden a sacerdotes que permanecen en calidad de desaparecidos.

La lista de los agentes pastorales que han perdido la vida de modo violento de 1990 a 2015 la encabeza un cardenal e incluye a 36 sacerdotes, un diacono, cuatro religiosos, cinco laicos y una periodista católica.

El Centro Católico Multimedial considera que “frente a estos hechos tan dolorosos, resumimos que la población en México vive serias dificultades de seguridad en distintas zonas geográficas del país.

En particular los ataques contra religiosos en lo que va de la administración del presidente Peña Nieto son una clara manifestación del incremento de este fenómeno que lastima a todo el país”.

El organismo añade que “la muerte de un mexicano, sea cual sea su función en el mundo. Lastima a todos”.

El último asesinato de un sacerdote fue el de Francisco Javier Gutiérrez Díaz, de la Confraternidad de los Operarios del Reino de Cristo, cuyo cadáver fue descubierto el martes pasado por la noche con impactos de bala en la cabeza, abandonado por sus agresores a la vera de un camino de terracería cercano a los poblado de Ojo de Agua de Ballesteros y San Nicolás de la Condesa, en Salvatierra, Guanajuato.



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