Asalto de comando a penal de Iguala deja 9 muertos

Cinco de seis agresores, entre los fallecidos; el otro resultó lesionado y está detenido e internado en un hospital.

Guerrero

La Procuraduría de Guerrero confirmó que seis hombres armados irrumpieron en el penal de Iguala, donde dispararon contra reos y se enfrentaron a custodios, lo que dejó un saldo de nueve muertos y dos heridos.

Según las primeras investigaciones, los gatilleros llegaron a la cárcel alrededor de la 1:30 de la mañana del viernes y se identificaron como servidores públicos.

Les dijeron a los custodios de la puerta principal que llevaban un detenido para ingresarlo y los guardias les permitieron el paso.

Una vez adentro sacaron sus armas y las accionaron para llegar hasta el área en que se encontraban los presos.

Mataron a Ismael Ocampo Alvarez, quien, de acuerdo con funcionarios consultados, era el jefe de una banda que operaba desde el interior de la cárcel.

También fueron abatidos los internos Jesús Leonardo Díaz Martínez; Epifanio Adame Romero y Miguel Ángel Martínez Martínez.

El personal de custodia reaccionó y se parapetó en la torre de control para responder a la agresión, desde donde mataron a cinco agresores e hirieron a uno.

El sobreviviente fue identificado como Juan Carlos Jiménez Ulloa, quien está hospitalizado en calidad de detenido. También fue lesionado el guardia Roberto Contreras Ocampo.

José Villanueva Manzanares, vocero del gobierno estatal, confirmó que se trató de una acción dirigida para asesinar a un grupo de presos.

Indicó que el personal de la cárcel ya presentó su declaración ante el agente del Ministerio Público, por lo que ha iniciado una investigación que tiene como objetivo identificar a los responsables.

Horas después del ataque, la policía del estado, con apoyo de agentes federales y militares, establecieron un cerco de seguridad en torno al reclusorio. Además, en la entrada sur del municipio se instaló un retén y se intensificaron los patrullajes.

Pasado el mediodía las fuerzas estatales se reforzaron con equipo antimotines, consistente en escudos de metal y plástico, así como bombas de gas lacrimógeno. Todos los participantes en el operativo portaban armas largas.
También se trasladó a brigadistas de Protección Civil con extintores de fuego, una ambulancia y material de rescate.

Para las 14:30 horas estaban formados más de 500 elementos de la policía del estado, reforzados con agentes federales que no intervinieron directamente, en tanto que los militares vigilaron el perímetro externo de la cárcel.

El ingreso al penal comenzó a la 15:10 horas. Primero, un grupo armado con rifles de asalto se apostó en la puerta de acceso y allanó el paso a los que llevaban el equipo antimotín.

En 20 minutos los uniformados ingresaron y sometieron a los casi 200 presos, a quienes sacaron de sus celdas y tiraron bocabajo en la cancha principal del penal.

Un helicóptero de la PF sobrevoló el penal para inhibir la reacción de los internos, lo que ayudó a que se les sometiera sin que se desatara una confrontación.

En el cateo solamente encontraron tres bats; un garrote de madera, un machete y una navaja.

Sin embargo, del penal fueron sacados los internos Isaac Lugardo Soto, Cecilia Ivonne Morales, Enrique Rosales Patricio, Víctor Manuel Coria, Orlando Arreola Mendoza, Jesús Jonathan Lombert Parra, Jesús Hernández Betancourt, Fátimo Morales Vargas, Felipe Castorena Tapia, Abelardo Huicochea Santiaguillo, José Elpidio Gutiérrez Barrera y Jonathan Pedraza Hernández.

Ellos son considerados presos de alta peligrosidad y fueron trasladados a la delegación estatal de la Procuraduría General de la República, que definirá adónde serán llevados finalmente.