Arranca el año con muertes violentas

Un hombre fue ultimado de dos tiros en la colonia Río Verde, en Guadalajara.
Pedro Morales Hernández murió en el cumplimiento de su deber.
Pedro Morales Hernández murió en el cumplimiento de su deber. (Henry Saldaña)

Guadalajara

El año tuvo un violento arranque, pues en las últimas horas de 2014 y las primeras de 2015, dos personas fueron asesinadas, entre ellas un policía de Tlajomulco que fue despojado de su arma de cargo.

Pasadas las 21:00 horas del 31 de diciembre, los oficiales Pedro Morales Hernández, de 35 años de edad, y Rigoberto Hernández Ortega, de 40, hacían un recorrido de vigilancia por el cruce de las calles 1 de Mayo y Cardenal, en la colonia Santa Cruz del Valle, cuando se percataron del comportamiento sospechoso de dos hombres que viajaban en un mototaxi.

Los policías le indicaron a los sujetos que se detuvieran para hacerles una revisión de rutina, sin embargo, en un descuido, uno de los hombres despojó de su arma de cargo a Morales Hernández disparándole en repetidas ocasiones y causándole la muerte, mientras que a Hernández Ortega lo hirieron para luego escapar.

El lesionado solicitó apoyo, pero a la llegada de los Servicios Médicos Municipales, nada pudieron hacer por Morales Hernández, ya que uno de los tiros le asestó en el cráneo.

El oficial herido fue llevado a un hospital en donde fue intervenido quirúrgicamente y se reporta como fuera de peligro.

Mientras que a las 06:00 horas del 1 de enero, la discusión que sostuvo un hombre que está preidentificado como Omar Gil Millán, de 30 años de edad, fue letal, pues recibió dos disparos, en la colonia Tetlán Río Verde, informaron las autoridades de Guadalajara.

Vecinos de la intersección Hacienda La Calera y Hacienda Apacuero reportaron que dos hombres estaban discutiendo y después de ello se escucharon dos balazos, por lo que al salir a ver qué había pasado encontraron a Gil Millán en medio de un charco de sangre.

A la llegada de los paramédicos estos sólo decretaron el deceso del hombre, pues ya no presentaba signos vitales y notificaron al agente del Ministerio Público adscrito al Servicio Médico Forense para que tomara conocimiento de los hechos.

Entre las pertenencias del fallecido se encontró una credencial con el dato de Gil Millán, por lo que fue con ese nombre como se hizo el prerregistro en la morgue metropolitana.

Las autoridades investigan un ajuste de cuentas entre pandilleros de la zona como móvil de la agresión, además, los peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses señalaron que se hallaron dos casquillos percutidos calibre 45 junto al cadáver.