Arman 'autodefensa' en SLP con machetes y palos

Unos 80 indígenas pames tomaron instrumentos de siembra para luchar contra la bandas del crimen organizado que los extorsionan; para el gobierno local, el movimiento no existe.

Tamasopo, S.L.P.

Los indígenas xi-iuy o pames del municipio de Tamasopo, en la huasteca potosina, decidieron crear sus guardias comunitarias para poner alto a las extorsiones y al despojo de sus tierras que lleva a cabo la delincuencia organizada, además de frenar los abusos de las policías estatal y municipal.

De acuerdo con los propios indígenas, desde 2010 son objeto de extorsiones, pero al negarse a pagar o abandonar sus tierras, son asesinados. “Tenemos 10 compañeros asesinados y ningún caso se ha esclarecido”, dice el gobernador pame Trinidad de la Cruz.

Al menos 80 indígenas pames, 30 de ellos embozados y equipados con sus instrumentos de labranza (machetes y varas), decidieron crear su propia seguridad y montar guardias para alertar sobre personas ajenas a sus pueblos. Han caminado kilómetros en la sierra para visitar las comunidades de Tamasopo y Rayón e invitar a más indígenas a sumarse a su movimiento.

Las guardias comunitarias de San Luis Potosí nacieron el 16 de febrero. Con la asesoría del ex agente federal Aurelio Rodríguez Tapia y del abogado Miguel Ángel Guzmán Michel crearon un manual teórico y práctico llamado De las autodefensas a las guardias comunitarias, que fue entregado al Congreso local el 21 de marzo para gestionar la legalidad de esos grupos de civiles armados.

El documento incluye fotografías y ejemplos gráficos; explica cómo se deben ubicar y colocar los policías comunitarios para intimidar e, incluso, para realizar alguna detención. También muestra imágenes de la forma en que se debe someter al criminal, anular un ataque y tomar posiciones de vigilancia.

En el manual se anexa el proyecto de ley para la operación de las guardias comunitarias de San Luis Potosí, elaborado por Rodríguez Tapia, ex agente de la Procuraduría de Justicia del estado, ex agente de la Agencia Federal de Investigación y ex director de la policía municipal de SLP.

Ahí queda claro que no se debe abusar de la figura de “defensa propia”, ni aplicar la ley por propia mano; también se advierte que debe pagarse a los guardias comunitarias y armarlos. “La gente noble tiene derecho a portar armas y defender su comunidad”, se lee en el documento de 40 hojas.

Guzmán Michel, abogado de los indígenas y presidente del Frente Popular Francisco Villa de San Luis Potosí, asesora a los pobladores en conceptos sobre seguridad, captura y manejo de espacios en caso de algún enfrentamiento.

“Resulta ser que un montón de bandas y de grupos comenzaron a crecer a la sombra del crimen organizado y empezaron a apoderarse de las comunidades; hasta las puertas de estos lugares tan distantes han llegado las extorsiones y las amenazas. Quiero decir que las policías forman parte de esta inseguridad; son un factor de incertidumbre para los habitantes.”

La única mujer

En 2013 la Comisión Estatal de Derechos Humanos recibió 8 mil 846 quejas, de las cuales mil 456 fueron por presuntas violaciones a las garantías individuales, principalmente de autoridades de procuración de justicia, un aumento de 100 por ciento con respecto a 2012, año en que hubo 754 casos.

Buenaventura es la única mujer que forma parte de las guardias comunitarias. Durante el día es ama de casa, pero por la tarde es una vigilante. Se coloca un paliacate verde en el rostro, toma una vara y se integra al entrenamiento para defender sus tierras.

“Desde que iniciamos operaciones está prohibido mostrar el rostro; desde tiempo atrás no nos habían tomado en cuenta a nosotras como mujeres y ahora sí. Nosotros nos levantamos para seguir investigando y hacer el trabajo que ellos (las autoridades) no hacen… estamos aquí en pie y luchando”, dice la comandanta Buenaventura.

En la entrada del poblado La Palma hay un escudo de la comunidad indígena xi-iuy: una escopeta y un arco de cacería. Es claro que entramos a un territorio controlado por los habitantes.

“Estamos dispuestos a continuar esta lucha, porque estamos cansados de tantos atropellos que hay en nuestras comunidades; por eso que hemos formado estos grupos de autodefensa, para protegernos, proteger a nuestras comunidades y a nuestras familias. Nos estamos protegiendo de tanto abuso de las autoridades”, dice Simón Hernández, uno de los comandantes.

Para el gobierno de SLP, estas guardias comunitarias son asunto menor. De hecho, el secretario de Seguridad Pública, Joel Melgar, niega su aparición: “Sabemos que existen situaciones, por supuesto, pero no son de consideración y estamos trabajando en esos municipios”.

Sin embargo, para los indígenas pames la seguridad es tan primordial que están dispuestos a dejar los machetes y equiparse con armas de fuego para ganarse el respeto  en la región. Incluso, piensan impedir el paso de la policía: “Si el gobierno nos hace justicia no seguiremos, pero si no, vamos a seguir y tratar de solicitar armas para tener más protección”, dice otro comandante.

Pero no solo es Tamasopo y Rayón donde hay presencia de guardias comunitarias. Recientemente se anexó Aquismón, donde campesinos se organizaron contra la delincuencia, según el asesor Miguel Ángel Guzmán. De hecho, el comisariado ejidal fue nombrado primer comandante.

“Estamos amparados en el artículo 9 de la Constitución estatal, ahí dice que tenemos el derecho, como xi-iuy, de nombrar nuestras guardias comunitarias, porque no nos están respetando los delincuentes”, explica un líder embozado.