Aplicar el nuevo sistema de justicia, el reto, señalan

La procuradora general de la República, Arely Gómez, y el ministro de la Corte, Alberto Pérez Dayán, buscan que se aplique correctamente el nuevo sistema de justicia.
Arely Gómez, titular de la PGR.
Arely Gómez, titular de la PGR. (Especial)

México

El principal reto que enfrenta México con el nuevo sistema de justicia penal es su correcta aplicación, coincidieron en señalar la procuradora general de la República, Arely Gómez, y el ministro de la Corte, Alberto Pérez Dayán.

Indicaron que el desafío no solo implica cumplir con los tiempos, sino con dar vigencia a los principios rectores del nuevo sistema procesal penal de publicidad, inmediatez, reparación del daño, atención a la víctima y adecuada defensa, entre otros, y con ello responder a la demanda social de una justicia pronta.

Al inaugurar el diplomado sobre El Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio de Frente a la Sociedad, que organiza el Consejo de la Judicatura Federal y la Procuraduría General de la República, Pérez Dayán aseguró que el diplomado constituye un importante precedente de capacitación sobre el nuevo sistema penal acusatorio.

Al respecto consejero de la Judicatura Federal, Alfonso Pérez Daza, dijo que el gran reto es lo relativo a la forma en que desde el Poder Judicial de la Federación se interpretan las nuevas reglas del Código Nacional de Procedimientos Penales, que considera la posibilidad de interpretaciones no siempre compatibles con algunos artículos constitucionales.

Por ello, abundó, será fundamental la intervención de la Corte para dar uniformidad a los criterios que emitan los juzgadores.

Destaca la importancia

La procuradora destacó la importancia de las audiencias para promover la accesibilidad y transparencia.

“Cobra relevancia el principio de publicidad, en el procedimiento penal las audiencias serán públicas con el fin de que accedan no solo las partes que intervienen, sino el público en general”, dijo.

Comentó que la información que ofrezcan los medios debe evitar reproducir el efecto de precondena del inculpado y la imagen de un proceso espectáculo.