En Apaxtla esperan que la autodefensa se extienda hacia otros municipios

Los integrantes de la guardia civil sostienen que la tranquilidad ya se recuperó, sin embargo les inquieta el hecho de que los grupos de delincuentes mantengan el control de los pueblos vecinos.

Integrantes del Movimiento Ciudadano de Apaxtla esperan que las expresiones de autodefensa se extiendan hacia Teloloapan, Cocula y posteriormente hacia Iguala de la Independencia.

En el día número 16 del toque de queda decretado por el cabildo, las guardias ciudadanas mantienen el control de sus principales accesos durante el día y la noche.

En el tercer día de autodefensa armada, los grupos todavía no se organizan por turnos y la gente acude a las barricadas elaboradas con piedras y bultos de arena.

“Aquí no tenemos turnos, cada quien viene conforme le da tiempo en cuanto termina su trabajo en el campo y termina de atender sus animales”, señala el profesor, uno de los coordinadores del grupo “Tecuani”.

En Apaxtla los integrantes de la guardia civil sostienen que la tranquilidad ya se recuperó, sin embargo les inquieta el hecho de que los grupos de delincuentes mantengan el control de los pueblos vecinos.

“Quisiéramos que los pueblos que están hacia abajo se organizaran también, que se levanten contra la delincuencia y nos ayuden a expulsar definitivamente a estos tipos que quieren que los mantengamos de por vida”, señala el profesor Melchor Ocampo Blas.

Para él y otros dirigentes de la autodefensa en Apaxtla, lo correcto es que la actividad de la ciudadanía en materia de seguridad se extienda por lo menos hacia Teloloapan.

Recuerdan que ya hace algunos meses hubo una manifestación en Tlajocotla, comunidad perteneciente a Teloloapan pero casi de inmediato la delincuencia entró al pueblo para desmantelarlos.

“Nos dicen que llegó la delincuencia, luego el ejército y después la Marina, eran como 30 y les quitaron todas sus armas”, indica uno de los responsables del punto de revisión ubicada en la entrada, justo frente al monumento del general Adrián Castrejón.

El monumento de Adrián Castrejón  tiene una pistola fajada en la cintura, un rifle en las manos y una carrillera que evoca los tiempos de la revolución Mexicana.

Es, de acuerdo a los pobladores un monumento a la lucha del pueblo en defensa de su seguridad.

Hoy, lo ven también como un monumento a la dignidad.