En Antúnez, 'autodefensas' se despliegan en grupos

Afirman que colocan retenes, patrullan y portan armas “de manera discreta” por si es necesario enfrentar a Los caballeros templarios.
Civiles armados en torno a uno de los vehículos que utilizan para trasladarse por el poblado.
Civiles armados en torno a uno de los vehículos que utilizan para trasladarse por el poblado. (Daniel Cruz)

Parácuaro

En la comunidad de Antúnez aún hay resistencia por parte de los grupos de autodefensa y no mucha presencia de la Policía Federal, como ya sucede en Apatzingán y Nueva Italia.

Los civiles armados, provenientes de varias localidades de Tierra Caliente, son quienes continúan colocando retenes, puestos de revisión y patrullajes.

Se trata aproximadamente de 500 autodefensas a bordo de camionetas blindadas que realizan rondines ya de madrugada, ya de día o al caer la noche.

“Seguimos apoyando al pueblo, a toda la gente porque no quieren que nos vayamos de aquí y así va a ser hasta que la ciudadanía nos diga que ya no están conformes con nuestra presencia”, comentó el coordinador de un grupo de diez.

MILENIO fue invitado a subirse a una de las unidades. Ahí entrevista a Pedro, Mateo y otros autodefensas que no son de esta comunidad, pero que se han sumado a la causa.

“No podemos dejar las armas, las portamos de manera discreta y si es necesario sacarlas por si regresan Los templarios, lo vamos a hacer sin dudar un momento”, advirtió Jerónimo, quien llevaba su pistola ceñida a la cintura.

—¿Por qué no permiten la presencia de la Policía Federal?

—Aquí llegó una camioneta con pocos federales, nos preguntaron que cómo estábamos, que cómo estaba la gente de la comunidad y luego se fueron.

—¿Eso cuándo fue?

—Al día siguiente de que los soldados nos mataron a tres de nuestros compañeros, es decir, el martes por la mañana, pero ya no volvieron.

La camioneta de ese grupo se internó hasta el fondo de la comunidad de Antúnez, donde estaban estacionadas decenas de unidades, algunas blindadas, justo alrededor de lo que es su cuartel central, donde cientos de autodefensas se alimentaban y guarecían del intenso sol.

Cuando la mayoría de los elementos se percató de la presencia de MILENIO comenzó a establecer contacto a través de sus radio portátiles y prácticamente al unísono ocultaron todas las armas.

Uno de los mandos se acercó para pedir que ya no se tomaran más fotografías ni de ellos ni del lugar ni de sus camionetas, que aún tienen pintada la leyenda “Autodefensas en pie por la paz y la tranquilidad en Michoacán”.

En Nueva Italia es notoria la presencia de cientos de policías federales a  bordo de sus camionetas artilladas, en camiones foráneos y, sobre todo, sobrevolando en helicópteros artillados.

ACUSAN ATAQUE A INOCENTES

El obispo de Apatzingán, Miguel Patiño, acusó al gobierno federal de “agredir a gente indefensa”, condenó la muerte de tres personas en Antúnez y deploró que el Ejército actúe contra los grupos de autodefensa en vez de buscar a los criminales que mantienen secuestrada esta región de Michoacán.

“Las palabras distan mucho de los hechos”, advirtió a un día del inicio de la ofensiva gubernamental en Tierra Caliente y luego de que los grupos de autodefensa fueran conminados por la Secretaría de Gobernación a dejar las armas y a no extenderse a más comunidades.

El obispo recalcó: “El pueblo está exigiendo que primero agarren y desarmen al crimen organizado”. En una carta pastoral que fue difundida ayer, denunció que Apatzingán se mantiene hundida en el miedo y la zozobra desde el pasado viernes. “El crimen organizado sigue obligando a la gente a acudir a sus manifestaciones, sus líderes están plenamente identificados y no hay autoridad que los pare”, expuso.

Criticó que aun con la llegada de miles de elementos federales se haya registrado un ataque incendiario contra una farmacia la mañana de ayer.
(Víctor Hugo Michel y Eugenia Jiménez/Michoacán y México)