Dan 37 años a cómplices de homicidio en Chihuahua

José Alberto Grajeda Batista y Mauricio Alexis Domínguez Zamarrón ayudaron en 2013 a Ana Carolina a asesinar a sus padres adoptivos.

Ciudad de México

Los cómplices de la joven Ana Carolina, quien asesinó a sus padres adoptivos, fueron sentenciados a 37 años de prisión por el delito de homicidio calificado y agravado en perjuicio de María Albertina Enriques Ortegón y Efrén López Tarango.

El doble homicidio ocurrió el 3 de mayo de 2013, cuando Ana Carolina, de 17 años, persuadió a su novio José Alberto Grajeda Batista y a Mauricio Alexis Domínguez Zamarrón, un amigo, de que asesinaran a sus padres.

Al ser menor de edad, la autora intelectual del crimen fue juzgada conforme a las leyes de adolescentes infractores, y sentenciada a 14 años y medio de reclusión en un Centro de Reinserción Social especializado para menores de edad.

En cuanto a los cómplices, el Ministerio Público concluyó en el Juicio Oral 25/2013, la imposición de la pena de 37 años de prisión por ambos homicidios.

Sin embargo, la Fiscalía afirmó que no comparte el criterio aplicado para definir la sanción por lo que interpondrá un recurso de casación, al considerar que por el homicidio de María Albertina Enriques Ortegón debieron recibir un castigo de 30 años de cárcel; mientras que por el de Efrén López Tarango debieron sumarles otros 20 años más, dando una pena de 50 años de prisión.

Ambos sentenciados fueron detenidos junto con la menor de edad horas después de que fueron localizados los cuerpos calcinados de la pareja en un terreno a unos metros de un Centro Recreativo ubicado al sur de la ciudad.

El trabajo de investigación realizado por la Policía Estatal arrojó que la menor de edad, fue quien planeó la muerte de sus padres adoptivos, y que José Alberto Grajeda Batista y Mauricio Alexis Domínguez Zamarrón materializaron el crimen del matrimonio en el interior de su hogar.

Previo a conocerse la muerte de las víctimas, los familiares de la pareja los habían reportado como desaparecidos e iniciaron las indagatorias. Al entrevistar a Ana Carolina cayó en contradicciones al igual que su novio, quien narró a las autoridades que ellos los habían asesinado en complicidad de un amigo.