Alistan apertura de la primera cárcel vertical

Se trata de un centro de mediana seguridad con capacidad para mil 536 reos; parece unidad habitacional, pero ahí serán trasladados los presos que cuenten con un perfil peligroso.

Distrito Federal

El primer penal de mediana seguridad del Distrito Federal está listo para ser ocupado por mil 536 reos. Se localiza dentro del Reclusorio Norte y, en este momento, todos los mecanismos y sistemas que lo conforman se encuentran en período de prueba. De no haber contratiempos, será entregado oficialmente al gobierno capitalino.

Su inauguración, prevista para las próximas semanas, será significativa, por ser la primera cárcel vertical que se construye en la Ciudad de México, pero también es el primer penal que se edifica después de 38 años, fecha en que comenzaron a operar los reclusorios Norte y Oriente (1976).

El modelo de cárcel vertical se usa en otros países como solución a la falta de espacio e incremento de la población penitenciaría en grandes urbes.

El proyecto fue anunciado en junio de 2009 por el ex jefe de gobierno Marcelo Ebrard y estaba planeado para la delegación Tláhuac, pero la Asamblea Legislativa del Distrito Federal rechazó la propuesta tras la oposición de grupos vecinales.

Ante la falta de predios para edificar nuevos penales, Ebrard aprobó otra alternativa: un terreno de reserva de 35 mil metros cuadrados localizado dentro del Reclusorio Norte y que funcionó como perímetro de seguridad. La justificación para edificar ahí fue la cercanía al área de juzgados.

En un recorrido externo por el lugar, MILENIO constató que el nuevo penal cuenta con dos torres denominadas Centro Varonil de Seguridad Penitenciaria (CEVASEP I y II). Cada una albergará a 768 convictos repartidos en cuatro niveles. Las partes involucradas en el proyecto son la empresa Calidad de Vida, Progreso y Desarrollo para la Ciudad de México SA de CV, la Subsecretaría del Sistema Penitenciario, el despacho Precoor (Proyectos, Estudios y Coordinación SC), responsable del diseño, y la constructora Indi.

Pese a la solicitud, ninguno de ellos quiso dar una entrevista para hablar del tema, pues explicaron que firmaron un acuerdo de confidencialidad. No obstante, MILENIO obtuvo información relativa a la operación y funcionamiento de ambas torres.

Albañiles que participaron en esta obra, quienes pidieron mantener su identidad en anonimato, explicaron que en la sección intramuros están las celdas de reclusión. Son color gris y cada una albergará a tres personas con su respectiva cama. Contarán con sanitario, lavabo y regadera de aluminio, así como una pequeña mesa con sillas.

Las torres (techadas y conectadas con puentes) cuentan con canchas deportivas que funcionarán por horarios. También hay talleres, escuela e iglesia. La ventilación será a través de ventanas y la iluminación se conforma por lámparas fluorescentes y paredes con blocks de vidrio, con el objetivo de facilitar la iluminación natural.

En cuanto a tecnología sustentable, el techo de la cárcel vertical tiene celdas solares para luz y calefacción, también un área para reciclaje de residuos y una planta de tratamiento de agua que purificará el líquido (allí mismo) para su posterior reutilización.

Hace un mes la asambleísta del PAN Olivia Garza de los Santos, presidenta de la Comisión Especial de Reclusorios del DF, recorrió el lugar.

"Es una cárcel de seguridad media aunque a primera vista parece una unidad habitacional. La idea es trasladar ahí a aquellos presos que cuenten con un perfil peligroso y que se encuentren en alguno de los 10 penales del DF. En cada celda caben tres personas y la estructura está diseñada de tal modo que no permite a nadie colgarse de ningún lado para suicidarse ni para realizar motines" detalló.

Las mesas, comedores, asientos y camas, por ejemplo, están selladas al piso y todo lo relacionado con tubería, plomería, electricidad y cableado se localiza en las paredes externas del penal, por lo que cualquier tipo de reparación se realizará desde ahí.

La legisladora precisó que el lugar contará con un hospital moderno. Sobre la tecnología, dijo, es de punta. "No le pide nada a ningún reclusorio norteamericano. Por ejemplo las puertas se abren o cierran desde un panel de control externo".

Personal de cableado que trabajó durante su instalación, confirmó a MILENIO que todos los mecanismos de seguridad cuentan con tecnología inteligente, pues el software opera a distancia, lo que reduce la intervención humana.

Las cámaras de videovigilancia son de alta resolución, hay inhibidores de señal de celular, internet y sistemas de rayos X. Por todo ello, se estima que el penal reducirá 50 por ciento el número de custodios. Por otro lado, los muros de seguridad miden 7.5 metros de alto, mientras que las torres de vigilancia miden 12.

Adentro, la Subsecretaría del Sistema Penitenciario estará a cargo y Constructora Indi operará el área extramuros por un determinado número de años, como pago al trabajo realizado.

La decisión se tomó desde un inicio bajo un contrato de participación con la IP, con el objetivo de que los servicios sean más eficientes que en los penales administrados por los gobiernos locales. El área extramuros está conformada por las garitas, accesos vehiculares, cajones de estacionamiento, jardinería, planta de tratamiento, áreas de acceso, torres de control y aduanas.

El proyecto que Preccor presentó al GDF no se limita al reclusorio Norte. El documento señala textualmente que "el plan de rehabilitación de la infraestructura penitenciaria del DF propone una solución vertical mediante la construcción de ocho torres aprovechando áreas en el reclusorio norte y el centro femenil de Santa Martha, hasta crear el excepcional complejo penitenciario de Santa Martha Acatitla". El diseño, subrayó, propone una edificación no represiva.