Corte ordena consignar a alcalde y tesorera en Morelos

El presidente de Emiliano Zapata, Eduardo Martínez, y la tesorera, Liliana García, incumplieron la sentencia de devolver a una persona más de 11 mil pesos por un impuesto.

Ciudad de México

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó la destitución y consignación del presidente municipal de Emiliano Zapata, Morelos, Carlos Eduardo Martínez Varela, por no acatar una sentencia de amparo.

Martínez Varela fue investigado el año pasado por la Procuraduría General de la República (PGR), junto con su antecesor en el cargo Alberto Figueroa y la esposa de éste último Catalina Ríos, sobre quienes se hicieron señalamientos de tener nexos con el crimen organizado.

El alcalde destituido por la Corte, rechazó en 2014, tener algún tipo de vínculo con el grupo delictivo Guerreros Unidos.

Ahora, el Pleno de la Corte determinó cesarlo del cargo, al igual que a la tesorera de ese municipio, Liliana García Ortega, por no cumplir con sentencias de amparo que les ordenaba la devolución de dinero que fue cobrado de manera indebida a través de impuestos.

Ambos funcionarios también no cumplieron con el pago, por alrededor de cuatro millones de pesos, a una empresa constructora que realizó obra pública en el ayuntamiento.

El ministro José Ramón Cossío Díaz narró que una quejosa obtuvo un amparo el 12 de agosto de 2014 y causó ejecutoria el 2 de septiembre de ese mismo año, para el efecto de que la autoridad responsable, a la tesorera municipal de Emiliano Zapata, devolviera a la quejosa en principio las cantidades de 11 mil 740 pesos, por concepto de impuesto sobre la adquisición de bienes inmuebles.

Asimismo, tenían que devolver mil 761 pesos, equivalente al 15 por ciento por apoyo educación; 587 pesos, equivalente al cinco por ciento Prouniversidad; y 587 pesos, equivalente al cinco por ciento Proindustria, derivado del recibo oficial emitido el 16 de junio de 2009.

Cossío señaló que las autoridades obligadas al cumplimiento de la sentencia de amparo fueron omisas en acatar dicho fallo protector, no obstante los diversos requerimientos que se les hicieron.