Aguirre: la seguridad, labor de los 3 niveles de gobierno

Las policías municipales ligadas al crimen son una debilidad institucional en Guerrero, acusa.
La titular de Sedesol y el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero encabezaron una la reunión para evaluación.
(Especial)

México

Ángel Aguirre Rivero, gobernador de Guerrero, puntualizó que la seguridad pública en la entidad es una responsabilidad de los tres niveles de gobierno, y su administración siempre ha asumido con cabalidad las facultades que le corresponden.

Sin embargo, admitió que por lo menos las policías municipales de Acapulco, Iguala y Chilpancingo están infiltradas por el crimen organizado, lo cual es una debilidad institucional en la entidad que gobierna.

En entrevista con Joaquín López-Dóriga para  Radio Fórmula, el mandatario guerrerense afirmó: “Hemos, en todo momento, realizado la parte que nos corresponde en la gobernabilidad. Hay situaciones que no son del ámbito estatal. La parte de la seguridad pública es una responsabilidad que nos compete a los tres niveles de gobierno”.

Aguirre refirió que horas antes de que policías municipales y civiles armados atacaran a normalistas, él se encontraba en la Ciudad de México, donde se acordó entregarles cinco plazas para los maestros que no habían aprobado el examen.

Explicó que la reunión en la capital se llevó a cabo el jueves pasado con el subsecretario de Gobernación, Luis Miranda Nava, integrantes de la disidencia magisterial de Guerrero y un grupo de normalistas. Ese mismo día regresó a Guerrero.

El viernes por la mañana, los normalistas intentaron secuestrar camiones en Chilpancingo; al no lograrlo, se trasladaron alrededor de 180 jóvenes a Iguala, donde ocurrió el ataque.

“Cuando ellos llegaron se estaba llevando a cabo el informe de actividades de la presidenta del DIF… Por la tarde-noche. Le enteraron al alcalde y a la propia señora (presidenta del DIF) que un grupo de jóvenes estaba llevando a cabo desmanes en la central de autobuses, que pretendían llevarse secuestradas otras unidades”.

Enseguida, la policía municipal acudió al lugar en donde fueron recibidos a pedradas “y en ese momento, sin respetar ningún protocolo, accionaron sus armas y ahí fue donde mataron a dos jóvenes de la Escuela Normal”.

Cerca de la medianoche ocurrió el segundo ataque, pero a un camión del equipo de futbol Los Avispones de Chilpancingo. Sin embargo, ya no fue realizado por policías, sino por un grupo de encapuchados, ataque en el que murió un joven.

Más tarde, los normalistas ofrecieron una conferencia de prensa, en la que también fueron agredidos con armas de fuego.

El gobernador instruyó a sus secretarios ponerse al frente de la investigación; sin embargo, la carretera estaba bloqueada por un tráiler, que colocó el grupo delictivo Los Rojos, supuestamente en conflicto con la banda de Guerreros unidos.

Ya controlada la emergencia, el gobierno estatal resguardó las instalaciones de la policía municipal y desarmaron a 300 elementos; se les tomaron sus declaraciones y se identificaron a 22 como probables responsables del ataque a los normalistas. A la fecha hay 44 normalistas que no aparecen.

Aguirre Rivero aseguró que los policías del municipio de Iguala tienen vínculos con el crimen organizado, al igual que muchas corporaciones municipales del estado como Acapulco y Chilpancingo.

Por tanto, la policía estatal es la que ha asumido las labores de seguridad. Sin embargo, “la policía del estado no cuenta con el número de efectivos para cubrir muchos de los municipios que se encuentra e esta situación”.

PANISTAS PIDEN INTERVENCIÓN DE PGR

Panistas encabezados por el senador Jorge Luis Preciado exigieron a la PGR que atraiga las investigaciones del homicidio de Braulio Zaragoza Maganda Villalva, dirigente del PAN en Guerrero. En conferencia de prensa en Acapulco, manifestaron su desconfianza hacia las autoridades estatales para aclarar y castigar a los responsables de este crimen.



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