Acusan presunto crimen de policías en Operativo Rastrillo

Kevin González fue sacado de una cervecería junto con sus amigos para una “revisión de rutina” y subido a una patrulla; más tarde fue hallado muerto, supuestamente atropellado.

México

En Tepito, su barrio, Kevin González Sánchez vendía tenis. Una noche decidió divertirse con sus amigos, pero fue sacado a la fuerza de una cervecería por policías durante una supuesta “revisión de rutina” como parte del Operativo Rastrillo que implementó la Secretaría de Seguridad Pública para reducir el delito.

El joven de 20 años murió el 10 de julio, casi una semana después de ser hospitalizado tras la golpiza que le dieron los agentes que intentaron hacer pasar el crimen como un caso de “atropellamiento”, denunciaron sus familiares en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal

La noche del 3 de julio los oficiales ingresaron a la cantina ubicada en la calle Toltecas, entre Fray Bartolomé de las Casas y Matamoros, colonia Morelos, donde sacaron a Kevin junto con su amigo Luis Alberto Martínez Muñoz.

De acuerdo con la versión de Brayan Alberto González Sánchez, hermano de la víctima, los policías los golpearon y después de haberlos “paseado” a bordo de un vehículo de la SSP-DF, robaron las pertenencias de Kevin y lo arrojaron inconsciente sobre la vía pública, a unos metros de la cantina donde estuvo antes de la intervención policial.

Debido a las graves lesiones permaneció en el Hospital de Balbuena desde la madrugada del 4 de julio con traumatismo craneoencefálico severo, que obligó a los médicos a inducirle un coma del que no despertó.

A las 23:12 horas del 10 de julio falleció. Mientras era velado en su domicilio de la calle Granada, colonia Morelos, sus familiares acudieron a la procuraduría capitalina para exigir justicia “y que sean capturados los policías homicidas”.

Por la muerte del joven, la Fiscalía Desconcentrada en Venustiano Carranza abrió la carpeta de investigación CI-FVC/VC-3/UI-2 C/D00469/07-2015, en la que ordenó la necropsia de ley.

En la notificación que hicieron autoridades del hospital al Ministerio Público tras la defunción, señalaron que Kevin ingresó al nosocomio “al haber sido atropellado por un vehículo automotor el 4 de julio”, lo que negaron sus familiares.

El diagnóstico médico, del que MILENIO tiene copia, estableció: “Trauma craneoencefálico severo, contusiones cerebrales bifrontales, edema cerebral severo”, lo que derivó en un deterioro neurológico progresivo “hasta presentar asistolia irreversible a las maniobras, dándose por fallecido a las 11:12 horas; por ser caso médico legal se da aviso al Ministerio Público.

“Mi hermano estaba tomando en un lugar donde venden cerveza, llega el Operativo Rastrillo, los levantan a él y a su amigo, y a la hora de que los levantan les van pegando en la patrulla.

“Les dan la vuelta y así como le dan la vuelta, tiran a uno de la patrulla andando, lo avientan a la calle y creemos que a mi hermano lo arrojan inconsciente, porque cayó de cabeza”, explicó Brayan.

Acusó que los policías también le robaron a Kevin dinero y un teléfono celular, posteriormente lo abandonaron a escasos metros del lugar de donde lo sacaron.

“Nos dijeron que venía muy golpeado, en la panza, y tenía el ojo morado (…)  cuando llegué a la calle Toltecas ya estaba inconsciente, de hecho desde que lo aventaron no abrió los ojos, no habló, se quedó frotándose las manos en el pantalón de forma inconsciente, creo que querían sacarle el dinero y el teléfono, de hecho se los quitaron”, comentó.

La procuraduría capitalina inició una investigación mientras que la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) abrió un “acta circunstanciada” por la muerte del joven comerciante de tenis.

Mariana “N” presentó una queja ante la CDHDF, en la que señaló que el hermano de su yerno (Kevin) se encontraba en la cervecería con Luis Alberto y dos personas más.

En su denuncia indicó:

“Se presentaron más de 100 policías de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal a bordo de 16 camionetas de la misma secretaría y comenzaron a golpear a los cuatro, les pegaron hasta con las cachas de sus armas y ahí los dejaron lesionados, pero a Kevin y Luis Alberto los subieron a una de las patrullas.

“Los continuaron golpeando, los trajeron dando vueltas unos minutos pera después regresarlos al lugar donde los habían detenido, pero los bajaron aventándolos de las camionetas en movimiento; por ello el hermano de mi yerno, Kevin González, sufrió lesiones muy graves en la cabeza”, narró la mujer en la comisión.

Luis Rosales Gamboa, subsecretario de Operación Policial de la SSP-DF, dijo que hay una investigación “interna” por estos hechos, que además son investigados por la procuraduría capitalina.

“De lo único que tengo conocimiento es que la inspección interna tiene un expediente y la procuraduría el suyo; esperemos que den información. No hay policías cesados ni elementos suspendidos, están localizables.

“El Operativo Rastrillo sigue  trabajando y funcionando, si hay una responsabilidad se procederá conforme lo marca la normatividad”, dijo.