Niegan atención a joven con mordedura de víbora

Ni la Clínica 16 del IMSS, ni el Hospital Universitario quisieron auxiliar a María Guadalupe Escobedo Ortiz, de 19 años, que viajaba desde el ejido Boquillas de la Perla de Matamoros.
La atención le fue negada en el Hospital Universitario y en la Clínica 16 del IMSS.
La atención le fue negada en el Hospital Universitario y en la Clínica 16 del IMSS. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

Una joven se encuentra delicada de salud, después de que la mordiera una víbora de cascabel en el pie izquierdo.

A pesar de la gravedad, en varios hospitales no la quisieron recibir para brindarle atención médica.

María Guadalupe Escobedo Ortiz, de 19 años, estaba en su domicilio en el ejido Boquillas de la Perla de Matamoros, hasta donde acudieron paramédicos de Cruz Roja.

Los hechos se presentaron a las 22:10 horas del jueves y fueron reportados al Sistema Estatal de Emergencias, trasladándose de inmediato al lugar paramédicos para brindarle atención pre hospitalaria.

En el trayecto, se llamó a varios hospitales para que le brindaran la atención, pero en la mayoría se negaron.

María Guadalupe no aguantaba el dolor, en su pie se le apreciaban dos orificios por la mordedura de la víbora, de la cual se supo que era de cascabel por el ruido que hacía.

A pesar de ser una emergencia calificada y con obligación de recibirla en la clínica 16 del IMSS, rechazaron su llegada.

Tras la certera mordida, la joven cayó al suelo pero no sin antes dar una patada a la víbora para alejarla de ella, en ese momento los gritos de María Guadalupe, alertaron a su familia.

Rápidamente corrieron en su auxilio, mientras le preguntaban qué le había sucedido, ella les señalaba donde se encontraba la víbora.

Un familiar de la jovencita, logró matarla y la arrojó al monte, de inmediato se concentraron en buscar más víboras para alejarlas pero por fortuna ya no había en el interior de la casa.

De inmediato subieron a María Guadalupe a una camioneta para que los interceptara una ambulancia.

Primero fue llevada a la Cruz Roja ya que no contaba con servicio médico, pero al llegar les dijeron que no tenían la dosis del medicamento que tendrían que colocar, después fue llevada a la clínica 16 del IMSS, en donde le negaron rotundamente la atención.

En el hospital Universitario tampoco quisieron recibirla, fue hasta el hospital General en donde le brindaron algo de atención.

Los doctores esperarían a ver el efecto del veneno de la víbora, para poder aplicarle el medicamento y saber si le haría reacción.

Se temía que no se lograra el efecto que se esperaba, ya que si la paciente comenzaba a alucinar y a ponerse en mal estado, podría estar en riesgo su vida.