Presos, 5 mil jóvenes considerados sicarios

Entre los delitos que cometieron se encuentran también robo con violencia y secuestro; el Programa Nacional de Prevención trabajará con adolescentes para enfrentar la problemática.
La asociación "Sueño de Libertad", busca asesorar legalmente a los reos que cometieron delitos menores.
(Jesús Quintanar)

México

En México hay 5 mil jóvenes considerados sicarios presos por delitos como homicidio, robo y secuestro, y el gobierno federal pretende trabajar con cada uno de ellos para evitar que continúen por el camino de la violencia y el crimen.

El subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de Gobernación, Roberto Campa, afirmó que en México ser joven es un factor de riesgo que se multiplica si se combinan factores como la deserción escolar, la violencia intrafamiliar, el trabajo juvenil y las adicciones, y por ello, el Programa Nacional de Prevención trabajará con los jóvenes en conflicto con la ley para enfrentar estos riesgos de violencia.

En entrevista, detalló que "se trata de esta parte de la juventud que optó por la violencia y en muchos casos por la criminalidad. Ahí están los casos emblemáticos de jóvenes que nosotros vemos en los periódicos, sicarios".

Aseguró que a dos años de su puesta en marcha, el Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia ya identificó las vulnerabilidades de la sociedad y trabaja para convertirlas en fortalezas.

Campa detalló que están identificados 12 mil adolescentes en conflicto con la ley, de los cuales, 7 mil cometieron faltas no graves, por ello están en libertad. Mientras que 5 mil cometieron faltas graves y se encuentran privados de su libertad en todo el país. 22 por ciento de ellos cometió homicidio, 35 por ciento robo con violencia y 15 por ciento secuestro.

El funcionario federal destacó que estos jóvenes tienen entre 16 y 18 años y ello demuestra que "la edad más complicada para estos muchachos es a partir de los 16 años", y el perfil de la mayoría combina problemáticas como abandono de estudios y de su hogar, consumo de drogas y alcohol, así como el trabajo a temprana edad.

"En nuestro país ser joven implica un riesgo. Ser joven y ser hombre multiplica el riesgo. Ser joven, ser hombre, dejar la escuela en condiciones y en edad de estudiar multiplica el riesgo", por ello debe trabajarse en las comunidades de origen de esos jóvenes para bajar los niveles de deserción escolar y violencia en la familia, así como tratar las adicciones.

En este renglón dijo que se identificó un alto porcentaje de consumo de alcohol y drogas; "entonces, ahí también encontramos estas condiciones de vulnerabilidad que nos obligan a trabajar con ellos en esos factores de riesgo".

El funcionario cuestionó si con estos múltiples factores de riesgo, el problema de la violencia puede enfrentarse solo con estrategias policíacas para evitar que los jóvenes "puedan abrir una puerta falsa" hacia la delincuencia. Aunque admitió que la impunidad "es un detonador de la violencia y la delincuencia, pero hay otros detonadores mucho más importantes".

Explicó que éstos son las condiciones en las que viven estos jóvenes "y son en los que se concentra el programa de prevención", que trabaja en las zonas más violentas del país, donde parte de sus comunidades "tienen un riesgo importante" de generar violencia por esas vulnerabilidades.




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