Reclaman mejor atención médica para detenido del 2 de octubre

A poco más de una semana de haber concluido una huelga de hambre de 56 días, Jorge Mario González sigue con “desnutrición aguda severa”, refieren familiares y amigos del procesado.
Conferencia de prensa para demandar mejor atención médica para el procesado Jorge Mario González, quien se encuentra en la torre médica de Tepepan.
Conferencia de prensa para demandar mejor atención médica para el procesado Jorge Mario González, quien se encuentra en la torre médica de Tepepan. (Tomada de internet)

Ciudad de México

Familiares y amigos de Jorge Mario González García, privado de su libertad, primero en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente y actualmente en la torre médica Tepepan, exigieron a las autoridades mantener la vigilancia al estado de salud del detenido por los disturbios del pasado 2 de octubre, al considerar que recibe “incompleta atención a su salud”.

A más de una semana de haber concluido una huelga de hambre de 56 días, el estado de salud de González García es “delicado”, con “desnutrición aguda severa” y problemas concomitantes producto del ayuno prolongado, como anemia, inmunosupresión, debilidad muscular generalizada y dolor abdominal, entre otros, informó la enfermera Raquel Ramírez, del equipo de salud del acusado, junto con otras ocho personas, de desmanes.

En conferencia de prensa, Guillermo Naranjo, de la Liga de Abogados 1 de Diciembre; Leonel Aguilar, uno de los detenidos en aquella fecha, y la Raquel Ramírez, se pronunciaron por una mejor atención médica hacia González García.

Asimismo, demandaron que “las autoridades que se han encargado de mantenerlo encarcelado, reconozcan que en ningún momento han existido elementos para iniciar un proceso en contra de Mario, y que sea liberado de manera inmediata”.

En tanto, Guillermo Naranjo, a cargo de la defensa de los detenidos, sostuvo que se ha evidenciado “una campaña de criminalización”, ya que varios de los procesados son hostigados por autoridades civiles, las cuales nunca se identifican como personal de seguridad y se aprovechan para violentar los derechos humanos de los detenidos, quienes esperan conocer la fecha de una nueva audiencia.