• Regístrate
Estás leyendo: Un fiscal destituido y un precandidato fallido
Comparte esta noticia
Domingo , 27.05.2018 / 14:57 Hoy

Interés Público

Un fiscal destituido y un precandidato fallido

Víctor Reynoso

Publicidad
Publicidad

Complejo y confuso parece ser el caso de Santiago Nieto, encargado de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales. Este funcionario fue cesado en días por el encargado de la PGR. En un principio la noticia era que su separación se debió a que denunció que Emilio Lozoya, ex director de Pemex que se encuentra hoy bajo investigación, lo estaba presionando. De acuerdo con esto, el cese del fiscal electoral se debió a que hizo pública esa presión.

Pero una vez que Lozoya hizo pública la carta que envió a dicho fiscal, queda la impresión de que ese intento de influir o presionar no existió. No hay tal cosa en la carta del ex director de Pemex. Y vinieron entonces acusaciones contra Santiago Nieto, por su supuesto protagonismo y por su sesgo a favor de Morena.

El caso es preocupante. Directa o indirectamente nos señala que los delitos electorales serán tema en la elección del 2018. O que ya lo son. Que lejos de haber un consenso entre los competidores (los partidos) sobre los árbitros del proceso, hay una disputa entre los mismos, que alcanza niveles que no se habían visto en lo que va del siglo. No habían llegado a la fiscalía electoral.

El caso se resolverá en el Senado. Algunos senadores han mencionado que el problema es técnico y jurídico. Pero no parece ser tan simple. La interpretación de la ley suele ser compleja. En muchos casos, como este, no hay una sola interpretación clara y válida. La parte política suele inclinar la balanza de la definición jurídica.

Cualquier decisión que tomen los senadores tendrá consecuencias políticas importantes. Si ratifican la decisión de dejar fuera a Nieto, darán la impresión de favorecer al PRI. Si la rectifican, dejarán la impresión de que el PRI está jugando sucio al intentar sacar a un fiscal incómodo para el partido, y que perdió en este intento.

Sea cual sea el desenlace final y la forma en que se tome, es de esperar que contribuya a construir instituciones imparciales, ajenas a intereses de partidos o personas. O tienen esa función, o no sirven para gran cosa.

Morena en Puebla

Contrariamente a las expectativas, Enrique Cárdenas no será candidato a gobernador de Morena en Puebla. Lo será el senador Luis Miguel Barbosa. Aunque la página de este partido no informa con precisión sobre el tema, parece que fue una encuesta lo que decidió esta candidatura.

No hay método óptimo para que los partidos políticos designen o elijan a sus candidatos. En un extremo hay quien plantee que, en un sistema democrático, los partidos deben elegir a sus candidatos democráticamente, por el voto universal y secreto bien de todos sus militantes o, mejor, de todos los ciudadanos. Creo que es una idea equivocada por dos razones. Una de principio: los partidos no son repúblicas autónomas, no tienen un demos o pueblo que constituya una democracia. La otra razón es práctica: las experiencias en México de elecciones internas con voto universal han dado lugar bien a simulaciones, bien a desastres.

Otra posición es que los partidos deben elegir a los mejores candidatos, con el método que ellos consideren adecuado. Los ciudadanos decidirán, ahora sí por sufragio democrático, a cuál de ellos prefieren. La idea de Cárdenas como candidato a gobernador entusiasmó a muchos. Fue rector de la Udlap por unos 16 años, y salió de ahí con una imagen muy positiva. Conciliador, capaz de construir una institución ejemplar, capaz de ver y escuchar los distintos intereses en la misma. Después ha hecho un papel notable, igualmente reconocido, en el Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

Además de esta buena imagen (limitada ciertamente a un sector diverso pero pequeño de nuestra sociedad, sobre todo quienes conocieron su trabajo en la Udlap) su candidatura sería una buena señal para Morena. Si alguien está lejos de ser un peligro para México (o para Puebla) es Enrique Cárdenas. Si alguien es ajeno al estereotipo de Andrés Manuel como un mesías tropical (estereotipo que él mismo ha contribuido a construir) es Enrique Cárdenas. Informado, serio, conocedor de la historia política del país, responsable: nada más lejos de aventuras populistas.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.