• Regístrate
Estás leyendo: Monterrey: de la crisis, una oportunidad
Comparte esta noticia
Jueves , 13.12.2018 / 01:14 Hoy

El Pulso

Monterrey: de la crisis, una oportunidad

Víctor Martínez Lucio

Publicidad
Publicidad

El 1 de julio miles de personas salieron a votar en un domingo caluroso donde se elegían autoridades de todos los niveles, sobre todo a ya sabes quién, que ahora es el Presidente electo y con quien la gente espera que estemos mejor. Ya solo es cuestión de días.

La jornada fue larga y extenuante, por tratarse de la elección concurrente más nutrida de cargos en disputa, con más candidatos contendiendo y con una sociedad más politizada (aunque no más informada), dada al activismo de internet.

El factor de casilla única provocó tropiezos, como el retraso en la apertura de miles de centros de votación, fallas en la cadena de custodia y, por si fuera poco, falta de capacitación suficiente. El ciudadano se vio superado, fue evidente.

Pese a todo lo anterior, la historia pudo ser distinta, y no lo fue.

Cayó en manos de los tribunales, de los intereses políticos y demás.

Pero siendo constructivo, hay que ver lo que viene: sacar de la crisis una oportunidad.

Los responsables pueden revisar las reglas del juego, cambiar las leyes, promover la segunda vuelta para resultados muy cerrados, como fue el caso de Monterrey.

Los partidos políticos y candidatos a buscar ser distintos entre sí en las propuestas, evitar ahora sí la guerra de descalificaciones que solo desestiman el voto, y elevar el nivel del debate.

Sacar de la crisis una oportunidad sería hacer de estos comicios del 16 de diciembre un ejercicio democrático ejemplar, lleno de buenos mensajes desde su nacimiento, con declinaciones tal vez de algunos candidatos que solo van a engrosar la boleta, que solo sirven de comparsas a uno de los grandes, que solo están ahí para aumentar su currículum, para decir que fueron candidatos y ser creadores de una farsa.

Porque, en honor a la verdad, muchos de ellos carecen de los méritos y capacidades para dirigir, ya no decimos un municipio, un grupo de personas que busquen el bien de la ciudad donde vivimos.

Sacar de la crisis una oportunidad sería unirse todos en un ejercicio de civilidad, respetarse y decirle al ciudadano: “Sabemos que ya no quieres votar, pero te pedimos de nuevo tu confianza, haremos lo mejor que podamos”; decirle: “Desde ahora nos comprometemos a no denostarnos mutuamente y aceptar la derrota, le toque a quien le toque, todo por el bien de la ciudad a la que queremos con el corazón”.

En lugar de todo eso, estamos recibiendo mensajes contrarios: a diario uno a otro se llama ladrón y demás agresiones.

Lo que está en juego, y nos queda claro, es la política por encima de todo, las aspiraciones de uno y otro por encabezar un proyecto rumbo a las elecciones de 2021 en que se disputará la gubernatura; eso disputan los partidos en ese ring llamado ahora Monterrey.

Lo cierto es que lo que hoy es una crisis política y de credibilidad pueden darle la vuelta y convertirlo en una gran oportunidad de hacer historia, pero una historia buena, digna de contarse, no como hasta ahora: una historia que da pena, que desanima. Veremos.



Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.