• Regístrate
Estás leyendo: Partidos y el dinero para la reconstrucción
Comparte esta noticia
Miércoles , 15.08.2018 / 07:07 Hoy

Columna de Víctor Manuel Sánchez Valdés

Partidos y el dinero para la reconstrucción

Víctor Manuel Sánchez Valdés

Publicidad
Publicidad

Hace unos días y derivado de una petición que surgió desde la propia sociedad, varios partidos políticos abrieron la puerta para que se pueda destinar parte o la totalidad del dinero público que reciben, a labores de rescate y reconstrucción en las zonas afectadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre. Sin embargo, para que la iniciativa tenga éxito y los recursos se apliquen de manera pronta, se requieren algunas acciones que trataré de desmenuzar en el presente texto. La primera es que los partidos no pueden hacer donaciones después de haber ingresado los recursos a sus arcas, es decir, se trata de recursos fiscalizables que deben destinarse a actividades ordinarias o a la promoción del voto, por lo que se requiere que esos recursos no sean transferidos a los partidos, para lo cual deberá haber una renuncia expresa de los mismos a tales recursos.

Pero el que los partidos políticos renuncien a los recursos no implica que en automático tales recursos serán direccionados a costear la reconstrucción de las zonas afectadas, por ende, no sólo basta con la voluntad de los partidos, sino que se necesita de un acuerdo formal con el gobierno federal y en específico con la Secretaría de Hacienda, para que exista la garantía de que el dinero que no ingrese a los partidos será destinado en su totalidad a dichos fines, ya que en principio va a una bolsa común y el partido no puede poner condiciones sobre su destino. De hecho, la mejor forma en la que se puede garantizar que esos recursos lleguen a los afectados, es mediante un acuerdo entre todas las fuerzas políticas, en donde pacten un porcentaje común de financiamiento al que van a renunciar, y donde convengan una serie de cambios legales, incluso de orden constitucional, para facilitar el proceso y garantizar que los recursos comiencen a fluir en unas cuantas semanas. En caso contrario, si los partidos no llegan a un acuerdo, se corre el riesgo de que los recursos nunca lleguen a su destino o lo hagan con mucha demora. Lo peor que pudiera pasar en este caso, es que discusiones interminables minen una oportunidad en la que, de entrada, la mayor parte de las fuerzas políticas expresaron estar de acuerdo.


victorsanval@gmail.com / @victorsanval

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.