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Columna de Víctor Manuel Sánchez Valdés

Mugabe, el ocaso de un dictador

Víctor Manuel Sánchez Valdés

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En los últimos 37 años Robert Mugabe fue el amo absoluto de Zimbabue y uno de los ejemplos más claros de las dictaduras despóticas en el mundo, sin embargo, en meses pasados nos sorprendimos con la noticia de que Mugabe dejaría el poder en manos de su esposa Grace, 40 años menor que el, la cual concurriría a las elecciones programadas para el verano de 2018. Pero hace unos días, oficiales del ejército de dicho país tomaron por las armas la residencia presidencial y mantienen detenidos al matrimonio Mugabe, al tiempo que anunciaron que provisionalmente fungiría como presidente EmmersonMnangagwa, quien paradójicamente había sido depuesto como vicepresidente.

La crisis que hoy enfrenta Mugabe, encaja perfectamente con una de las situaciones descritas en el libro Manual del Dictador, del profesor de la Universidad de Nueva York, Bruce Bueno de Mesquita, que señala que la razón más común por la que un dictador cae en desgracia es cuando deja de ser garantía para quienes constituyen su círculo inmediato, en el cual los militares tienen un rol preponderante. Es por ello que cuando un dictador envejece, enferma o pierde poder, algunos de los miembros de su círculo inmediato comienzan a complotar para deponerlo.

Mugabe ha caído en desgracia porque a sus 93 años ya no le ofrecía seguridad a sus aliados y su esposa constituía una seria amenaza a varios de ellos. Por tal motivo, el ejército cambió de bando y se alineó a favor de Emmerson Mnangagwa, que todo parece indicar que ocupará de manera indefinida la presidencia de dicho país.

La salida de Mugabe podría significar buenas noticias para Zimbabue, debido a que en su gestión el país se ha hundido económicamente, por ejemplo, en los últimos 10 años han tenido una inflación promedio anual de 10,000%, además se han cometido múltiples violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, lo más seguro es que cambien un dictador por otro, ya que no existen garantías de que Mnangagwa tenga intenciones de democratizar el país o de introducir grandes reformas en Zimbabue, ya que en la práctica será rehén de las fuerzas armadas y es probable que tenga que seguir empobreciendo al país para cubrir con los beneficios ilegales que reciben los principales generales a cambio de su lealtad.


victorsanval@gmail.com / @victorsanval

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