• Regístrate
Estás leyendo: Zona Conurbada con alcaldes distantes
Comparte esta noticia
Sábado , 22.09.2018 / 15:00 Hoy

Sin código

Zona Conurbada con alcaldes distantes

Víctor Hugo Durán

Publicidad
Publicidad

Hoy en día ya no hay nada que divida a Tampico, Ciudad Madero y Altamira. Los tres municipios enclavados en el sur de Tamaulipas comparten las mismas bondades como problemas, donde ni siquiera los límites territoriales se convierten en una barrera, en una marcada diferencia.

Aquí, donde hay casi un millón de personas entre los que viven y transitan, así como se conectan sistemas lagunarios hay carencias en servicios públicos. Existen centros comerciales como calles sin pavimentar y otras en mal estado, empresarios que invierten en las tres ciudades y en todas sufren de robos. Qué decir de sitios turísticos nuevos y modernos, contrastado con deficiencias en el transporte público, caro y sin renovarse.

Prácticamente atados en todas las circunstancias, en estos días de renovación, de “vientos de cambio”, quienes encabezan los ayuntamientos andan distantes entre sí, cada uno viendo de forma muy concreta la situación que deben afrontar, pero con la amnesia de que muchos de esos problemas no se pueden resolver por cuenta de cada uno.

Sin embargo, y a tres semanas de tomar sus cargos, tanto a Magdalena Peraza de Tampico, Andrés Zorrilla de Ciudad Madero y Alma Laura Amparán de Altamira no se les ven ganas de hacer algo en conjunto, en resolver los temas que tienen en común cuya lista es muy amplia, suficiente para organizarse.

Los hechos en casi 21 días de administraciones municipales en que los tres ediles, una priista y dos panistas, jalan agua para su molino, muy lejos están de otros trienios donde, ya en estas fechas o incluso antes, otros personajes en la misma función habían tenido encuentros y acuerdos, todo en beneficio de la región.

Y si el argumento es el contexto político, pues ya andamos mal. Basta remontarse al año 2002 y hasta el 2004. El PAN con Arturo Elizondo gobernaba Tampico, el PRD en Madero con Joaquín Hernández Correa y el PRI con Genaro de la Portilla lo hacía en Altamira. Las diferencias ideológicas quedaron a un lado, siempre hubo motivo para reunirse y ver qué se podría hacer en conjunto.

No queda duda de Alma Laura, Magda y Andrés han empezado a trabajar duro tratando de arreglar lo que quedó mal en los tres municipios, en eso han enfocado sus fuerzas y han sido muy exigentes con sus colaboradores, pero entre ellos la relación está lejana, fría, literalmente cerrada y sin un interés de verse, de apoyarse, de concretar algo en grupo. Actúan totalmente opuesto al término “Zona Conurbada”.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.