• Regístrate
Estás leyendo: PRI y PAN, en la plenitud del desamparo
Comparte esta noticia

Sin código

PRI y PAN, en la plenitud del desamparo

Víctor Hugo Durán

Publicidad
Publicidad

Llevamos 26 días desde que consumara la más grande jornada electoral en la historia moderna de México, con resultados esperados y muchas sorpresas, fortaleciendo un proyecto que se gestó desde hace 18 años, dando pie a que de forma inmediata el nuevo Presidente electo organice gabinete y agenda.
Lo último trae a los seguidores de Andrés Manuel López Obrador entusiasmados, a la mayoría de 30 millones de votantes expectantes, e incluso a los detractores renuentes, incrédulos, denostando cada punto que el tabasqueño plantea. Irónico, le faltan cuatro meses para portar la banda presidencial y hay muchos reproches.
Esos reclamos vienen de integrantes de las dos fracciones perdedoras en los comicios del 1 de julio. PRI y PAN, en ese orden, agarran una campaña de desprestigio enfundados en la bandera de “ser quienes no se equivocaron”, en que la razón les asienta, los cobija y que, como sucedió en la campaña, aseguran que vendrá con Morena en el poder una catástrofe.
Sin embargo, entre más insistentes se ponen con estos temas, es más evidente que los institutos políticos que representan están en un terrible caos, sumergidos en la incertidumbre, gobernados por la zozobra; pero principalmente, necios en hacer una autocrítica, en evaluar con calma y paciencia las consecuencias de las malas decisiones tomadas que causaron la dolorosa debacle.
Hasta la fecha, el soldado raso es el único que alza la voz, pero nadie de los dirigentes los emulan. Se cubren en un silencio prolongado, pesado, muy incómodo para su militancia. Se desconoce el camino a transitar, seguir adelante pese a cargar las piezas rotas o hacer una pausa, lo que tenga que durar, para reconstruirse.
Ambos, panistas y priistas, lucen como huérfanos, ahogados en la profundidad del tsunami político-electoral que los arrasó hace semanas. Viven en la plenitud del desamparo, el descobijo, como el millonario soberbio en bancarrota, echado a la calle con tan solo un par de prendas.
El impacto permanece y con daños colaterales, además de cerrarle las puertas a quienes por años se perpetraron en el poder, destruyó toda ilusión de muchos que apenas arrancaban su carrera en la política, derrumbado sus proyectos personales.
Así están tricolores y azules. Se presentan como la “oposición responsable”, combativos, feroces, pero lo hacen sobre una herida muy grande, pues en el fondo están hechos pedazos, sin idea, sin liderazgo, sin unión y peor aún (insisto), sin autocrítica.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.