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Domingo , 21.10.2018 / 02:21 Hoy

De neblinas y Don Goyo

Miguel Hidalgo y Costilla

Víctor Bacre Parra

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Uno de los personajes históricos más controversial en nuestro país, lo es, sin ninguna duda D. Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte y Villaseñor, "Padre de la Patria". Considero que junto a la creación de la entidad que lleva su apellido con capital Pachuca, existen ciudades, villas, pueblos, comunidades, plazas, parques, escuelas, calles, logias, mercados, universidades, centros deportivos, colegios, estadios, y otros espacios y lugares a lo largo y a lo ancho de la República Mexicana, que llevan su nombre o apellido. Atestiguando con ello, el hecho de reconocerlo, como el máximo prócer de nuestra lucha de independencia.

El historiador Raúl Bringas Nostti, contextualiza al movimiento de independencia de 1810, liderado por Hidalgo, por factores endógenos como el cada vez mayor enfrentamiento entre españoles criollos y españoles peninsulares por sus diferentes intereses económicos y políticos de grupo, agudizados por la aplicación de las reformas borbónicas en la entonces colonia de la Nueva España. También, por factores exógenos que se radicalizaron con la invasión de Napoleón Bonaparte a España y, la imposición de su hermano, José Bonaparte como monarca español, al destituir a Carlos IV y a Fernando VII del reino gachupín, y el desconcierto y desunión que estos sucesos produjeron en la propia península.

En tanto, en la Nueva España, dos grupos encabezaban los movimientos de los criollos, el de Valladolid de Allende y Michelena y el de Querétaro de Hidalgo, Aldama, los esposos Domínguez, y Abasolo. Al enterarse que habían sido descubiertos como conspiradores, Hidalgo "optó por echar a andar la rebelión antes de que fuera demasiado tarde. El 16 de septiembre de 1810, antes de que el sol iluminara su terruño(...)D. Miguel lanzó una arenga sus feligreses. Mencionó la explotación que habían tolerado por parte de los españoles y el estado de postración en que se encontraba la Nueva España. Concluyó su discurso gritando: "Viva Fernando VII", "Muera el mal gobierno"(...)Con el grito de Dolores se inició el movimiento de independencia de la Nueva España. En ese instante ni el propio Hidalgo sabía cual era el camino político más adecuado" (Bringas, N.R., "Antihistoria de México, Miguel Ángel Porrúa, México, 2013).

Miguel Hidalgo y Costilla, nació el 8 de mayo de 1753, en el rancho de San Vicente, perteneciente a la hacienda de San Diego Corralejo, jurisdicción de Pénjamo, Guanajuato. Hijo de los españoles don Cristóbal Hidalgo y Costilla y de doña Ana María Gallaga Mandarte, hija de don Antonio Gallaga, arrendatario del rancho de San Vicente. Fue bautizado con los nombres de José, Miguel, Gregorio e Ignacio en la capilla de Cuitzeo de los Naranjos. Pasó su infancia con sus tres hermanos en Pénjamo y, a la muerte de su madre, viajó a Valladolid (hoy Morelia). Ingresó al Colegio de San Nicolás Obispo, donde, en 1770, se graduó como bachiller de letras. Llegó a dominar 7 lenguas, entre ellas español, francés, italiano y los principales idiomas indígenas de entonces(...)Al ser aprehendido en Acatita de Baján con la traición de Elizondo, por su investidura de sacerdote fue sometido a dos juicios, el militar y el eclesiástico. En materia eclesiástica fue acusado de 53 cargos, a los cuales Hidalgo ya había contestado, meses antes, en 12 puntos: "Jamás me he apartado ni un ápice de la creencia de la santa Iglesia Católica, jamás he dudado de ninguna de sus verdades; siempre he estado íntimamente convencido de la infalibilidad de sus dogmas y estoy pronto a derramar mi sangre en defensa de todos y de cada uno de ellos. Testigos de esta protesta son los feligreses de Dolores y de San Felipe(...)El 30 de julio de 1811, hace 205 años -a los 58- fue fusilado en Chihuahua, no sin antes haber recibido la comunión para que muriera en el seno de la Iglesia Católica y pudiera ser sepultado en camposanto, ya que su discutida excomunión había tenido en realidad un propósito político" (USER).

Por decreto del 19 de abril de 1823, el Soberano Congreso Mexicano nombró a Hidalgo "Padre de la Patria" y la Iglesia, libre ya de obispos sujetos a la Corona española, permitió que su cuerpo y su cabeza se depositaran en la Catedral de México. El 15 de enero de 1869 se creó una entidad federativa con el nombre de Estado de Hidalgo, con capital Pachuca. Por decreto presidencial del 18 de abril de 1873, el 8 de mayo, día de su nacimiento, la bandera es izada a toda asta; y en 1925, sus restos fueron trasladados a la Columna de la Independencia.

Afirma, Leo Mendoza, historiador del INAH: "Sedicioso, tumultuario y conspirador contra el reino", he ahí a nuestro Hidalgo pintado minuciosamente por el auditor Bracho, quien sabe que se encuentra ante el primer cabecilla de la revolución americana. Aquel que descubierta la conspiración, sin siquiera considerar la posibilidad de huir, se lanzó a la rebelión acompañado por unos cuantos partidarios para entrar a la historia. "Sedicioso, tumultuario y conspirador contra el reino", eso era Hidalgo para los poderosos. Para nosotros, a años de distancia, esos calificativos suenan a elogio.

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