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De neblinas y Don Goyo

Breves reflexiones para la contienda electoral poblana de Julio del 2018 (I)

Víctor Bacre Parra

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A Jesús Reyes Heróles

En atención al interés de realizar un análisis, bajo la luz y el tiempo de la Semana Santa, que permita entender las dinámicas políticas y sociales del estado de Puebla, así como incidir en ellas, en esta colaboración aplicamos los conceptos gramscianos de conflicto y hegemonía para entender el desarrollo de la situación en nuestra entidad (Agradezco al Dr. Marco Cerdio Rousell, se valiosa cooperación).

Partimos del presupuesto de que las relaciones entre la sociedad política - vinculada y expresada en el aparato estatal y la sociedad civil, en las corporaciones y esa serie de entidades amplias y nebulosas que la conforman- se desarrollan dentro de dos posibilidades extremas: el conflicto y la conciliación. Cuando se expresa la conciliación se debe a que alguno de los actores que se expresan en una sociedad dada ha logrado imponer su visión del mundo al resto. Es decir, alcanzó una posición de hegemonía frente a la cual, el resto de los actores se encuentran subordinados.

Primer momento de hegemonía: Resultado de la resolución del conflicto entre los grupos de los Llanos y la Sierra en la segunda mitad del siglo XIX, el grupo del general Mucio P. Martínez (mayo de 1841-octubre de 1920); nuevoleonés, compadre de Díaz y quien duró 18 años de gobernador en Puebla (1893-1911); consolida una versión local de la dictadura porfiriana donde los sectores conservadores prevalecerán frente a elementos liberales y/o radicales. Este primer momento se rompe con la irrupción de la revolución mexicana al estado poblano.

Segundo momento de hegemonía: Durante la revolución, los sectores conservadores manifiestan una creciente animadversión hacía las políticas del Jefe Máximo que se expresará de dos maneras: como la activación de grupos clandestinos de extrema derecha o a través de la conciliación con las autoridades postrevolucionarias. La expresión más acabada de este acuerdo vendrá con Maximino Ávila Camacho (agosto de 1891-febrero de 1945); y quien gobernó Puebla de 1937 a 1941. El sector más conservador del PRM se erige en garante de la paz social frente al ala izquierda de la revolución, el movimiento obrero y, a su vez, frente a un bloque conservador integrado por la iglesia y grupos de ultraderecha (génesis del Yunque). El estado y su partido se perfilan como los grandes mediadores y se generan una serie de redes de poder y parentesco que conformaran la clase política y empresarial local. Este modelo se agotará cuando a fines de la década de los setentas, la confrontación entre el bloque conservador y grupos liberales y de izquierda de la Universidad Autónoma de Puebla lleve a que el Poder Ejecutivo Nacional se convierta en el árbitro de las disputas políticas locales.

Tercer momento de hegemonía: A partir del gobierno de Alfredo Toxqui Fernández de Lara (agosto de 1913-abril de 2004), y quien gobernara Puebla de 1975 a 1981; inicia un proceso de estabilización que llevará en una medida creciente a la autonomía de los grupos políticos locales frente al centro. En esta circunstancia el campo político se reconfigura: existe un bloque conservador, uno liberal y un bastión radical que será subsumido por este último. El centro perderá cada vez más su función de árbitro (el último gobernador emanado del centro será Manuel Bartlett Díaz (febrero de 1936-¿?); gobernó la entidad poblana de 1993 a 1999; y la clase política local enfrentará graves dificultades para replicarse una vez que la transición a la democracia en el plano federal se haga realidad.

Cuarto momento de hegemonía [coyuntural]: Los intentos del gobernador Mario Marín Torres (junio de 1954-¿?); gobernó de 2005 a 2011; de monopolizar para su grupo político la representación política al interior del PRI llevaron a una expresión inédita del bloque conservador: el ala derecha y tecnocrática de este partido se integró a Acción Nacional y, merced a una coalición que buscó cerrar el paso a la continuidad de dicho grupo, integrando a sectores del centro izquierda, accede al poder, Rafael Moreno Valle Rosas (junio de 1968-¿?); quien resultó electo para gobernar Puebla del 2011 al 2017.

Este candidato forma parte de un grupo político tradicional - el de Melquiades Morales Flores- y es expresión de lo que en la década de los ochentas del siglo pasado fue el “triunfo cultural del PAN”. Sin embargo, la lógica de su actuación respondió a la misma tendencia de los grupos políticos locales a lo largo de los dos sexenios previos: la pretensión de que el ejecutivo local se convirtiera en un factor de poder transexenal. Esto llevo a la exclusión de varias de las expresiones políticas tradicionales al interior de los partidos de la Coalición y del derrotado Revolucionario Institucional.

Por otro lado, el cambio cualitativo que representa el morenovallismo se presenta en su relación con los poderes fácticos nacionales. Si el gobierno de Enrique Peña Nieto se caracterizó por el apoyo de una televisora a su proyecto, Moreno Valle supera este esquema al convertirse en promotor del oligopolio televisivo, distribuyendo concesiones de relevancia económica entre cada uno de los grupos económicos ya mencionados. Así, con Televisa instaura un CRIT-Teletón; la ciudad de las ideas y el proyecto turístico de Cantona; mientras que a TV Azteca le concesiona la ex fábrica La Constancia para establecer un centro cultural y las orquestas infantiles en un esquema público-privado favorable a los intereses de la Televisora. Otra arista de esta alianza es la destinación de cuantiosos recursos a promoción de imagen especialmente en medios electrónicos, aunque alcanza los medios impresos nacionales en detrimento de los locales identificados hasta el sexenio anterior con Marín Torres.

En otro frente, los proyectos de infraestructura - de acuerdo a señalamientos de Manuel Bartlett Díaz- favorecen grupos empresariales foráneos nuevamente en detrimento de los grupos locales. Esta política se aplica incluso en su modelo de ciudades rurales o centros rurales, razón por la cual es previsible se presenten resistencias por parte de grupos locales desplazados a mediano y quizá al corto plazo (continuaremos…).

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