• Regístrate
Estás leyendo: A 500 años del inicio de la Reforma Protestante (Última Parte)
Comparte esta noticia
Domingo , 23.09.2018 / 01:29 Hoy

De neblinas y Don Goyo

A 500 años del inicio de la Reforma Protestante (Última Parte)

Víctor Bacre Parra

Publicidad
Publicidad

Al Seminario Interdiocesano de Montezuma

Retomando el devenir histórico de Occidente, principalmente el de Europa, con el corte que hicimos en nuestras dos anteriores colaboraciones, donde señalamos el cruce y afectaciones recíprocas entre épocas y etapas y modos de producción (transición entre el feudalismo y el surgimiento embrionario del capitalismo con el desarrollo, como nunca, de las fuerzas productivas locales y regionales, y el fin de la Edad Media).

El auge del esclavismo que conllevó los afanes colonizadores a los continentes de América, Asia y África, por los ahora países de España, Portugal, Países Bajos, Bélgica, Inglaterra, Italia, Alemania, Francia, quienes igualmente se fueron conformando como naciones, estados e imperios sustentados en su acumulación originaria de capital y en el desarrollo de sus medios de producción-alimentados por el saqueo a las colonias de metales preciosos, materias primas, biodiversidad e inclusive esclavos bajo el cobijo del Renacimiento, viajes, descubrimientos, creación de la banca y de la teoría de la partida doble y comercio-, perfilaron la llamada época moderna y contemporánea e integraron la nueva división internacional del trabajo.

En ese contexto, se admite por consenso de historiadores que el Papa de Roma y teóricamente de la cristiandad universal se dejó dominar por la política italiana.

“Se acepta que Alejandro VI Borgia (1492-1503); Julio II della Rovere (1503-1512) y León X Médicis (1513-1521) fueron “ante todo y sobre todo” príncipes romanos. Ellos, también fueron puntales del Renacimiento y gestores de que las riquezas y excedentes que se producía en la Cristiandad se canalizaran sobre Roma. El boato, nepotismo, lujos y desórdenes morales y públicos hicieron más daño allí que en cualquier otra corte europea…”

El mal ejemplo romano cundió en otros lugares de la propia cristiandad. En Alemania-donde la Iglesia poseía un tercio de las tierras- las abadías y los obispados eran disputados y explotados por las grandes familias principescas y, lo mismo sucedía en Francia e Inglaterra. En la mitad del siglo XV, la imprenta facilitó la difusión de la Biblia y los Evangelios (…) entre 1457 a 1517 se publicaron más de 400 ediciones de la Biblia. La imprenta impulsó el que la gente aprendiera a leer y a escribir (…)la nobleza, la burguesía e incluso el pueblo, se aficionaron a la cultura. El misticismo popular encontró un apoyo en la clase intelectual para sus aspiraciones religiosas y sociales. Erasmo, Reuchlin, Tomás Moro y Lefèvre d’Etaples, quienes se declararon partidarios de un cristianismo depurado y simplificado” (Pirenne, J. “Historia Universal”, Ed. Grolier).

“Una de las grandes aportaciones de Lutero es haber traducido la biblia al alemán”, señala Schwanitz, y continúa diciendo: “En 1521, se publica la edición alemana del Nuevo Testamento y en 1534, Martín traduce también el Antiguo Testamento y su Biblia se convirtió en la obra literaria más importante (…) La Biblia de Martín Lutero dotó al pueblo de una gran cantidad de giros, metáforas, comparaciones, figuras retóricas, citas y dichos compartidos por todos. Con su ayuda, el alemán de Lutero penetró hasta en las más pequeñas grietas y fisuras y, poco a poco, la gran variedad de dialectos existentes dio paso al alemán culto. Desde este punto de vista, La Reforma impulsó de forma decisiva el nacimiento de la conciencia nacional de los alemanes” (Schwanitz, D. “La Cultura”, Taurus, México, 2005).

“Martín Lutero, nacido como Martin Luder, después cambiado a Martin Luther, como es conocido en alemán (Eisleben, Alemania, 10 de noviembre de 1483 -18 de febrero de 1546), fue un teólogo y fraile católico agustino que comenzó e impulsó la reforma religiosa en Alemania, y en cuyas enseñanzas se inspiró la Reforma Protestante y la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo”.

“Lutero se caracterizó por exhortar a que la Iglesia cristiana regresara a las enseñanzas originales de la Biblia, impulsando con ello una reestructuración de las iglesias cristianas en Europa. La reacción de la Iglesia católica ante la reforma protestante fue la contrarreforma. Sus contribuciones a la civilización occidental se llegan a considerar más allá del ámbito religioso, ya que sus traducciones de la Biblia ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte de la traducción. Su matrimonio con Catalina de Bora, el 13 de junio de 1525, inició un movimiento de apoyo al matrimonio sacerdotal dentro de muchas corrientes cristianas”, (Fuente Wikipedia) .

Otros personajes importantes en la expansión, difusión y consolidación de la Reforma protestante lo fueron Juan Calvino en Ginebra, Enrique VIII en Inglaterra, junto con John Wyclif; Ulrico Zwinglio, también en Suiza; y Gàspár Károli, en Hungría.

Francisco I, el actual Papa de la Iglesia católica, desde Roma, reflexionó sobre el monje agustino y señaló: “Yo creo que las intenciones de Martín Lutero no eran equivocadas, era un reformador. Tal vez algunos métodos no eran los justos, [pero] en ese tiempo la Iglesia no era un modelo por imitar, había corrupción en la Iglesia, había mundanidad, apego al dinero, al poder, y por esto él protestó (...…) Hoy, luteranos y católicos, protestantes, todos, estamos de acuerdo con la doctrina de la justificación, en este punto tan importante él no se ha equivocado”, dijo Francisco. “Ese documento sobre la justificación creo que es uno de los documentos ecuménicos más ricos y más profundo” (Infobae, lunes 24 de abril del 2017).

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.