• Regístrate
Estás leyendo: Mil motivos para involucrarse
Comparte esta noticia
Martes , 17.07.2018 / 04:18 Hoy

Vida y Milagros

Mil motivos para involucrarse

Verónica Mastretta

Publicidad
Publicidad

Entiendo perfectamente bien que uno debe de escoger sus batallas y no se puede ir a todas. Pero de eso a ser sólo espectador y crítico de lo que acontece a nuestro alrededor, en especial en nuestro entorno público más cercano, creo que sí hay una gran diferencia que me ha interesado entender.

"Hay que" es la terrible frase que sueltan algunas personas como el pétalo de una margarita que se deshoja irresponsablemente."Hay que" no es una acción, es una irresponsable frase que deja al que la dice con la sensación engañosa de que ya hizo algo: Sí, ya se preocupó, pero no se ocupó de nada. "Hay que evitar que tiren ese árbol", "hay que pedir que tapen ese bache", "hay que avisar que alguien venga por ese perro que está amarrado en una azotea." "Hay que, hay que, hay que" es la invitación tramposa a que alguien más haga lo que nos da flojera o temor hacer. Con respecto a la relación con las autoridades, muchos magos del "hay que" se quedan en eso o porque no conocen cómo funciona el engranaje administrativo público, o porque lo conocen y lo detestan. Ahora sí que hay que decidirse a dar el primer paso. Cuando por fin se da, a fuerza se aprende. Y también se lleva uno grandes sorpresas con respecto al pequeño poder de las acciones individuales que sí pueden hacer la diferencia.

Hace unos años fui invitada a Sonora por unos amigos empeñados en defender un viejo parque de Hermosillo, cuyo valor estribaba en 135 árboles centenarios que serían derribados con una autorización de esas raras que suelen conseguir los fraccionadores con buenos conectes políticos. El parque se interponía en el paso a unos terrenos en los que se haría un moderno desarrollo y ya había sido catafixiado con las autoridades municipales a cambio de cuentas, espejitos y la promesa de sembrar miles de árboles nuevos de incierto futuro en otros predios.

Parecía inútil defender 135 árboles enormes y hermosos pero lo hicieron. Es fácil derribar un árbol sano y hermoso y prometer sembrar miles a cambio. Muy difícil garantizar que sobrevivan y lleguen a adultos en nuestras agresivas ciudades de cemento.

Aquí en Puebla, en el último mes se ha dado una resistencia respetuosa pero tenaz y consistente al proyecto de ciclovía elevada propuesto por el gobierno del estado de Puebla sobre la avenida central de acceso a la ciudad de Puebla. El proyecto original requería quitar 770 árboles maduros para que en su lugar "volara" la pista; el retiro venía endulzado y disfrazado en una solicitud de permiso al ayuntamiento en el que se hablaba de "trasplante y sustitución de individuos arbóreos". La avenida es un desastre en cuanto al mantenimiento de sus banquetas y en cuanto a su accesibilidad, pero es una de las pocas avenidas grandes y bien arboladas de la ciudad. Como suele suceder con las obras estatales, la obra se inició sin un solo permiso municipal, aunque en el Código Reglamentario Municipal los pasos a seguir están más que claros.

Desde que se conocieron los alcances y extravagancias de la obra, se fue generando una buena interacción entre los interesados en una ciclovía austera y funcional, los interesados en la preservación del arbolado y un acercamiento a las autoridades con la finalidad de preguntar y argumentar. De momento las obras se detuvieron para ser discutidas antes de seguir derecho y sin quitarse. El acudir con el cabildo y los funcionarios, el pedir y conseguir documentos, el hacer presencia en la avenida para contar los árboles y conocer su estado sin afectar derechos de terceros ni interrumpir el tráfico, la búsqueda, manejo y divulgación responsable de documentos oficiales en redes, el entusiasmo alegre de los jóvenes y la participación de los mayores, todo ha servido para por lo menos detener un tren que venía encarrilado y a todo velocidad con el gobernador al frente de la máquina.

Se han presentado nuevas propuestas que incluyen 500 derribos menos. Se regatean en redes y mesas de trabajo los árboles a quitar o dejar. Así es Mexiquito lindo. Mejor el regateo que la aceptación cual borregos. El sábado se llevó a cabo la tercera rodada-caminata en defensa de un proyecto que sacrifique menos árboles y administre mejor la inversión de los 278 millones destinados a una ciclo ruta que es demasiado cara. Parte del dinero podría destinarse a mantener la infraestructura de la avenida y a bajar a la ciclovía a piso, ya que sobra espacio y está muy mal aprovechado. El proyecto definitivo aún no se conoce.

Ayer, como contraparte a la caminata, las autoridades se presentaron con un gran camión cargado de mil 200 árboles que en un costado traía una lona que decía "Campaña de reforestación de la avenida Hermanos Serdán". ¿Van a sembrar antes de iniciar una obra? ¿No es como vestir a la niña antes de bañarla? ¿No sería más sano ver primero cuántos árboles adultos y hermosos no deben tirarse por una obra que podría plantearse mejor? Los gobiernos suelen ver a estos movimientos como críticos ociosos o enemigos, cuando deberían verlos como aliados y garantes para que una obra bien discutida y aceptada sea preservada a lo largo del tiempo.

Los gobernantes deben entender que no sólo tenemos derecho a defender y preguntar por lo que es de todos, sino que esa participación es indispensable para transformar una cultura de muy poca participación civil en los asuntos públicos. El que resiste apoya. Y vaya que nuestro país necesita apoyos y el gobierno de compañía. La participación civil debe de ir más allá de votar en cada elección. Debería de recibirse con gusto el que estemos no solo interesados, sino involucrados en que las autoridades se muevan dentro de los marcos jurídicos y normativos que como sociedad hemos ido construyendo y que ellos deberían ser los primeros obligados en respetar.

Este próximo sábado habrá otra caminata en la avenida Hermanos Serdán y a favor de un proyecto mejor pensado para una ciclovía que debe de ser todo menos un capricho de fin de fiesta.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.