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Sábado , 26.05.2018 / 06:11 Hoy

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La historia ¿un conocimiento peligroso?

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¿Por qué se ha suprimido la enseñanza de la Historia en el nivel básico del sistema educativo? Para no entrar en una disertación teórica acerca de este complejo conocimiento (que no son simplemente nombres, datos, hechos, “línea del tiempo”) baste mencionar una de sus funciones principales: el conocimiento histórico es uno de los componentes de la identidad colectiva. Pongamos un ejemplo. ¿Por qué ha sido recientemente bombardeada Palmira, ciudad Patrimonio de la Humanidad en la guerra fratricida que se lleva en Siria? No por mero error o ignorancia de los mandos militares. (Conste que no defiendo a estos entes descerebrados entrenados para obedecer órdenes sin cuestionar y son capaces de las peores tareas imaginables). Se encontró que un lugar histórico como esa antigua ciudad era uno de los principales focos de resistencia, aunque no representaba un objetivo militar, justamente porque era un bastión de identidad.

En el caso de nuestro país, siempre ha habido resistencia a superar el esquema del siglo XIX en los programas de historia de México. Ha sido más fácil introducir la enseñanza -también muy mala por cierto- del aparato reproductor humano que en los setenta escandalizó a las buenas conciencias. Se ha preferido simplemente suprimirlo para evitar resistencias de las futuras generaciones, basadas en reacciones de defensa identitarias. Parece ser que se trata de uno más de los mandatos del Imperio, empeñado decisivamente en seguir moldeando a este pobre país de acuerdo a sus intereses.

A fines del siglo pasado se le comenzó a convertir en un país maquilador. Desde el inicio de los 90 también se comenzó a articular la necropolítica como sistema de control, es decir, se implementó la política de miedo y muerte que ha alcanzado su clímax en la “Guerra al Narcotráfico” que no tiene visos de acabar pronto. ¿Qué más se piensa hacer con un país como México con las pomposas “Reformas” del crony-capitalism, del capitalismo de compadres que no es solo “neo-liberalismo”?

Evidentemente son decisiones que no han sido ideadas por alguien que no ha leído un solo libro en su vida. Quienes suponen que suprimiendo la enseñanza de la Historia en los niveles básicos no se han dado cuenta de que no solo los libros de Historia crean la identidad; también lo hacen los edificios, lugares, paisajes culturales, la historia oral, periódicos, revistas, cine, y un largo etcétera. Todos ellos hablan del pasado de este país.

Pero la supresión del conocimiento de héroes y fechas de la caduca historia cívica en la educación básica nacional, es un mal menor comparado con la falta de soberanía en las decisiones sobre el gobierno de este atribulado país. México presenta el espectáculo de un país falto de planeación y de futuro incierto al que la cultura de la violencia y las armas venidas del norte han dado al traste con su imagen y su enorme potencial de desarrollo sano, creando más problemas e impidiendo la solución de los que ya tenía. Lo más lamentable del escenario venidero de la errante y desesperante sociedad mexicana es que ya están sufriendo las jóvenes generaciones para las que no hay buenos augurios.

La única perspectiva posible se vislumbra en plazos muy largos; cuando la latinización imparable e irreversible de los Estados Unidos termine por vencer la resistencia de sus élites conservadoras que desde hace mucho sueñan con la americanización de los mexicanos. Es pues un largo proceso histórico el que dará la pauta en el camino de fusión de estos dos países, tal y como sucediera con la latinización de los normandos y germanos que en la Edad Media se instalaron en la Europa meridional.


Mariano Torres

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