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Martes , 13.11.2018 / 01:35 Hoy

La ciudad a debate

8 + 1 Guadalajara: La cuestión metropolitana

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 Agradecemos la colaboración de la Arq. Ana Rentería Mejía por su valiosa aportación con el artículo de la entrega previa

Las nueve ciudades que conforman el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), llenas de contrastes glamorosos y complejidades sofisticadas, se han constituido históricamente como una gran aglomeración que involucra y comprende una intensa saturación demográfica que demanda, servicios urbanos, equipamiento e infraestructura para su funcionalidad en aras de lo óptimo. Asimismo, se trata del espacio público y los escenarios privados en donde las divergencias ocurren y las convergencias crean patrones de convivencia que definen el actuar de sus habitantes a partir de tres dimensiones: la urbe, la cívitas y la polis.

A través de los procesos de configuración de la planta física de la metrópoli, derivada de la expansión de la mancha urbana ligada al crecimiento cuantitativo de sus habitantes, hemos observado cómo se han planteado diversas soluciones a la problemática que se suscita en la cotidianeidad del desarrollo urbano y de la vida en común. Hemos visto cómo cada municipio ha resuelto, muy a su manera, los vericuetos y exigencias que se generan desde las demandas y necesidades de los usuarios de la ciudad en sus diversas demarcaciones.

Como se sabe, cada delimitación administrativa, con base en las atribuciones conferidas por la Carta Magna, actúa y decide qué es lo que conviene hacer en diversos rubros, de entre los cuales destaca el asunto de la planeación urbana. En ese ámbito encontramos que, en los últimos años –quizá desde 1942- lo que no ha sucedido con la fuerza, claridad o la precisión suficiente y satisfactoria, es la definición de políticas públicas generales y superiores que hubiesen contribuido a definir los derroteros y rutas críticas para construir en conjunto el desarrollo cualitativo y el crecimiento cuantitativo de la macro-urbe que hoy nos aglutina pero que no nos unifica.

Quizá no hemos terminado de entender los conceptos. Lo primero es encontrar una explicación para comprender y responder a los siguientes cuestionamientos: ¿Qué es la metrópoli? ¿Qué es lo metropolitano? ¿Cuáles son los temas o materias para describir y delimitar el Hecho Metropolitano? ¿Hace falta un gobierno metropolitano? ¿De qué se encargaría una autoridad metropolitana? Obvio, todo esto más allá de la existencia del Instituto de Planeación y Gestión del Desarrollo Metropolitano de Guadalajara y, por supuesto, con miras a superar las atribuciones de la Junta de Coordinación Política, además de otorgar más altas consideraciones a la participación civil desde el Consejo Ciudadano Metropolitano.

Inclusive, hay que decir que, en las condiciones actuales respecto a los tópicos relativos a los niveles superiores de planeación y en correspondencia a lo que dictan los parámetros de instancias como ONU-HABITAT, obliga considerar a las Región Metropolitana como sustrato esencial para la elaboración de programas y estrategias sustentables hacia la inclusión en torno al programa de construcción de Indicadores para las Ciudades Prosperas: Productividad, Infraestructura, Calidad de vida, Equidad e inclusión social, Sustentabilidad y Gobernanza y Legislación Urbana.

Para intentar responder a lo anterior, el Código Urbano para el estado de Jalisco, en el Título Primero, artículo 5º, fracción VIII. Define: “Área Metropolitana: Centro de población, geográficamente delimitado, asentado en el territorio de dos o más municipios, con una población de cuando menos cincuenta mil habitantes, declarada por el Congreso del Estado con ese carácter de conformidad con los criterios que para tal efecto establezca la ley en la materia de coordinación metropolitana;” y, asimismo, la fracción LXVI. Dice a la letra: “Región Metropolitana: Delimitación geográfica integrada por un Área Metropolitana y uno o más centros de población, geográficamente cercanos, con tendencias de crecimiento que los acerquen y relaciones socioeconómicas, declara oficialmente con ese carácter por decreto del Congreso del Estado;”

Sobre esa base, mediante el análisis de los elementos que constituyen la estructura operativa de las instancias a cargo, tanto como el diagnóstico derivado de la actuación de los agentes activos en la gestión política y social del fenómeno metropolitano que nos ocupa, es decir Guadalajara y sus 8 anexos, hemos optado por proponer un ejercicio de reflexión amplia y de largo aliento respecto a la necesaria y obligada reconfiguración de las políticas públicas.

Consideramos conveniente comenzar a pensar y razonar en las modificaciones y reformas que nos conduzcan a elaborar instrumentos, programas y organismos que debieran contar con mayor potencia política que permitan la reconversión institucional para constituir una innovadora visión del desarrollo metropolitano desde la conformación de una AUTORIDAD SUPRAMUNICIPAL, es decir, un cuarto nivel –intermedio entre lo estatal y lo municipal–, que se constituya como Gobierno Metropolitano que administre, regule, controle y supervise los procesos y procedimientos de un Sistema de Gestión que se consolide a partir de los siguientes principios: Integración, Integralidad, Unidad y Cohesión. Aunado a la adecuación de acepciones relativas a la autonomía relativa, la funcionalidad, la equidad, la uniformidad, la homologación y la eficacia.

El AMG presenta tres dimensiones básicas y esenciales: La dimensión territorial, que significa que existen temas que no debieran ser resueltos desde la óptica de la falsa autonomía; la dimensión política que conduce a descifrar que es menester alcanzar acuerdos y consensos de alto nivel ejecutivo para construir capacidades que nos lleven a entender que somos, de facto pero no de jure, una sola realidad con muchas y diversas variables y variantes sociales, económicas y culturales. Es requisito para alcanzar el desarrollo descifrar que ya no es posible avanzar si seguimos como hasta hoy. Somos ya una gran metrópoli y debemos dejar atrás el provinciano concepto del municipio que todo lo puede y que vive aislado; Y la dimensión humana, que poniéndola de primera en la lista, nos lleve de la mano a decidir el futuro que nos garantice la riqueza compartida que merecemos.

El principio de Integración propone, de manera precisa, que juntos no significa unidos. Hoy por hoy, la diversidad política entre gobiernos municipales da al traste con cualquier intento de soluciones de conjunto. Verbigracia, ya resulta obsoleto continuar con la elaboración de Planes Parciales por cada municipio e impera elaborar planes y programas para el Desarrollo Metropolitano sin distingos para avanzar en las soluciones relativas a Movilidad, Residuos, Medio Ambiente, Espacios abiertos y Áreas verdes públicas, Seguridad, Equipamiento e Infraestructura, Vivienda sobre las bases de la sustentabilidad (Biodiversidad, Alimentación, Salud, Energía y Agua) y en los ejes Económico, Social y Ambiental. El principio de Integralidad, en su más amplia acepción de coordinación temática, mediante la creación de agencias más allá de lo municipal. Tomando en cuenta que lo valioso sería elaborar una visión multifactorial y multidimensional del desarrollo en aras de propiciar sinergias y fomentar tácticas de amplio espectro para alcanzar escenarios de civilidad y armonía. El principio de Unidad representa la oportunidad de colaborar en función de comprender que es urgente e importante unificar criterios y estrategias en las materias que constituyen el Hecho Metropolitano. En el entendido de que hay tópicos y asuntos que son de competencia estrictamente local.

Luego entonces, a manera de conclusión, declaramos que esta instancia requiere funcionar como una entidad autónoma y con personalidad jurídica propia y, aunque auspiciada por los municipios, será su deber fungir como autoridad supramunicipal que opere como entidad rectora y contralora de los procesos de la obra pública y de servicios urbanos, la proyección turístico-cultural y el desarrollo ambiental y social, tal como ya ocurre en algunas mega-ciudades del mundo. El concepto que procede aplicar, con visión de futuro, es el de la integración operativa de un Supermunicipio. Habrá que comenzar a modificar leyes y reglamentos que tiendan a la transformación del actual sistema operativo de los municipios independientes y autónomos, iniciando por los ajustes necesarios a la Constitución respecto del artículo 115, y llegar a acuerdos del más alto nivel ejecutivo para que en el Congreso estatal -superando los obstáculos de las identidades locales y de la soberanía municipal- se reconozca la figura de un jefe de gobierno de esta Guadalajara Total, que se propone para que opere los cambios trascendentales que nos coloque en la vía de una mejor Guadalajara Metropolitana.

EN PROSPECTIVA…
NAU Habitat III
El día 22 del presente se instaló el consejo consultivo de la Estrategia Territorial de Zapopan 2030, (ETZ2030), con el objetivo de contribuir con la actualización, socialización y retroalimentación del proceso de implementación y su alineación con la Nueva Agenda Urbana (NAU) aprobada en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Vivienda y el Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III) celebrada en Quito, Ecuador, el 20 de octubre de 2016. Enviamos desde este espacio, el apoyo y reconocimiento a los miembros de este consejo; compuesto por gente de capacidad probada, conocimiento del tema y sobre todo, un alto valor ético. Enhorabuena.
JORGE FERNÁNDEZ ACOSTA, CARLOS ENRIQUE MARTÍNEZ, RODOLFO RAMOS OROZCO, SALVADOR DUEÑAS RODRÍGUEZ
Para cualquier opinión: Twitter@gdladebate y/o gdladebate@gmail.com

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