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Miércoles , 19.09.2018 / 22:27 Hoy

Escuela Libre de Derecho de Puebla

Las necesidades de los ciudadanos

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De la mundialmente multicitada pirámide de las necesidades de Abraham Maslow, hemos desplegado nuestro tema VII. Hacemos una lectura poco convencional de ella, alejada de las versiones ilusionistas que dicen que subir la pirámide nos llevará a la autorrealización, nada más lejano que eso: el propio Maslow se habría decepcionado de esa interpretación utilitaria de su teoría. Trasluciremos la pirámide a la sociedad actual y analizaremos qué de lo humano rescatamos y qué está en constante peligro.

Las primeras necesidades son las básicas: alimentación, cobijo, descanso, respiración, limpieza personal. ¿Cómo afecta a la sociedad esta necesidad de los ciudadanos? Primeramente desde la carencia. La desigualdad social es cada vez mayor, el porcentaje de pobreza y de lo que hoy se llama pobreza extrema atenta constantemente las necesidades alimentarias y de todo tipo en la población; los problemas migratorios originados por guerras y problemas políticos están inmersos en este problema. Los problemas relacionados con la respiración que originan tantas enfermedades virales, crónicas y muchas de ellas mortales son también un atentado contra las necesidades básicas humanas. La polución y contaminación de fábricas y automóviles no parece detenerse, todo indica que sigue en un crecimiento desmedido. Los graves problemas relacionados con el estrés como causal de muchos otros padecimientos humanos. Por otro lado tenemos los problemas de sobrealimentación que también atenta las necesidades básicas. Obesidad infantil y adulta, desórdenes alimenticios, una oferta alimentaria escasa en alimentos naturales y llena de chatarras, grasas, harinas, irritantes, pinturas y demás productos químicos.

Le siguen las necesidades de Seguridad. Necesitan los ciudadanos seguridad física para su libre tránsito, seguridad social en instituciones que le brinden atención médica sobre todo, seguridad de una vivienda, seguridad en el empleo, etcétera. Los presupuestos estatales y nacionales cada vez más gastan en patrullas, armas, policías, etcétera y todo parece indicar que la inseguridad aumenta, no solo parece un tema de nunca acabar, ahora parece una estratagema política bien armada para mover a pueblos enteros. Ni qué decir de la seguridad social y sus servicios y atenciones, de la vivienda que la gente tiene que dar 30 años de su vida para pagar una casa de 3 metros de ancho donde nunca termina de caber con su familia. Quizá en este renglón lo más crítico es el empleo al que cuidaremos casi como a un dios, no hay cosa más sagrada en estos tiempos que el empleo y peleamos y luchamos por conservarlo.

La tercera son las necesidades de pertenencia o de filiación. Se refieren a tener una familia, digamos que medianamente unida, a pertenecer a un grupo social, vivir las necesidades del encuentro. Hace ya varios años que las estadísticas de divorcios van en aumento, que la familia como institución se desvanece en relación a su funcionamiento tradicional. Los supuestos avances de la tecnología de la comunicación: celulares, redes sociales, correos, etcétera, promueven un contacto virtual que nos lleva cada vez más a la soledad como forma de vida. La confianza en los demás es cada vez menos frecuente y la falta de compromiso en todos los sentidos impregna nuestra cultura individualizante. El aumento en las estadísticas de suicidios en edades cada vez más tempranas es alarmante: las necesidades de filiación no están atendidas como se requiere.

Vienen después las necesidades de reconocimiento que a todos nos hacen falta. Los hijos quieren ser reconocidos por sus padres y viceversa, los maestros por sus alumnos igualmente. Cada quién quiere aparecer en fotos todos los días en las redes sociales, grandes cantidades de negocios y más negocios buscan el reconocimiento de los demás; los políticos son tristemente reconocidos por sus estafas y no por sus buenas acciones. Hay quien puede matar para ser reconocido o quien puede levantar un edificio de 50 pisos para que su mamá lo reconozca. Las masas amorfas de gente, números, credenciales, cifras y datos en lo que estamos convertidos hace que no logremos satisfacer nuestra necesidad de reconocimiento.

Finalmente están las necesidades de autorrealización que aparecen como verdaderos ideales. Actualmente se realiza "el Chicharito", se realiza un gran escritor, un gran científico. Personajes como Gandhi, como el Che Guevara o como John Lennon han desaparecido. Los científicos que logran estudiar doctorados y hacer grandes experimentos para la humanidad, tienen que irse de este país y buscar su vida en el extranjero puesto que aquí no los apoyan, no pagan lo que vale su trabajo, los ignoran.

Gracias Maslow por prestarnos tu pirámide para decirnos qué es lo que necesitamos los seres humanos y cómo es que la sociedad nos priva de ello dejándonos como única alternativa ser personas normales, entendiendo como normales el ser mediocres, viviendo a través de los programas de la televisión y de felicidades ajenas. Tema V!

ABELARDO FERNÁNDEZ

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